26/08/2026
Ser mamá primeriza ya viene con miedo, dudas y mil preguntas.
Pero cuando a ese miedo le sumas un diagnóstico de autismo, aparecen preguntas que nunca imaginaste tener que hacerte:
¿Lo estaré haciendo bien?
¿Estoy haciendo suficiente?
¿Debería hacer más?
¿Y si no sé cómo ayudarlo?
Y mientras intentas entender el diagnóstico, también estás aprendiendo a entender a tu propio hijo de una manera completamente nueva.
Con el tiempo aprendí algo que me hubiera gustado escuchar desde el principio:
No tienes que tener todas las respuestas.
Puedes sentir miedo. Puedes confundirte. Puedes cansarte. Puedes necesitar ayuda.
Eso no significa que estés fallando.
Significa que eres una mamá aprendiendo sobre la marcha, igual que muchas de nosotras. 🤍
Y quizás una de las cosas más bonitas de este camino es descubrir que mientras acompañamos a nuestros hijos a crecer, nosotras también nos transformamos.
Si estás atravesando esta etapa, quiero que sepas que no estás sola.
¿Qué fue lo que más te costó cuando recibiste el diagnóstico de tu hijo? Te leo en los comentarios.✨