13/07/2026
CARTA ABIERTA: "EL PUENTE HACIA LA COMPRENSIÓN"
13 de julio: El TDAH y el derecho a una sociedad que se adapte a mentes excepcionales
Estimadas familias, docentes y ciudadanos del Perú:
En el marco del 13 de julio, Día del TDAH en nuestro país, les escribo no solo desde el rigor académico de mi formación, sino desde la trinchera de la vivencia personal. Este es un día para conmemorar la resiliencia y, sobre todo, para exigir un cambio de paradigma que deje de ver la diferencia como un defecto y empiece a verla como una posibilidad.
El viaje de la intuición a la certeza
Mi historia con la neurodiversidad comenzó hace 14 años con mi hijo menor. Fue una travesía agotadora, marcada por una "intuición de madre" que chocaba constantemente contra la indiferencia de especialistas y pediatras que minimizaban nuestras preocupaciones. Durante más de una década, navegamos en la incertidumbre de un sistema que no sabía cómo nombrar lo que veíamos.
Inicialmente, recibimos un diagnóstico de TDAH. Nos explicaron que su mente funcionaba como un "cerebro de auto de carreras": una máquina potente y veloz que simplemente necesitaba un manual de conducción distinto. Sin embargo, ese fue solo el primer paso de un puente que nos llevó años cruzar hasta alcanzar el diagnóstico definitivo de TEA Nivel 1. Entendimos entonces que el diagnóstico no es una etiqueta para segregar, sino la herramienta necesaria para dejar de cargar culpas. Como bien describe la poeta Yolanda Gutiérrez, recibir estas respuestas, especialmente tras años de incomprensión, es sentir que "las palabras caen como agua en piedra seca". Es el alivio de saber que nadie estaba roto, sino que simplemente faltaba el puente de la comprensión.
De la vivencia personal a la especialización profesional
Ese camino de obstáculos, donde nos enfrentamos a barreras sistémicas como la falta de vacantes escolares o la imposición arbitraria de "maestras sombra" en lugar de adaptaciones reales, me impulsó a obtener un Magíster en Inclusión. Hoy, entiendo que la verdadera inclusión no es un favor que las escuelas conceden, sino un derecho que se ejerce a través de ajustes precisos.
Desde mi perspectiva profesional, es imperativo que las instituciones comprendan el funcionamiento de las funciones ejecutivas y la memoria de trabajo. No se trata de forzar a mentes brillantes a encajar en moldes rígidos, sino de adaptar el entorno. La inclusión real ocurre cuando un docente, en lugar de tildar a un alumno de "lento", "retrasado" o "raro", implementa estrategias concretas: apoyos visuales para compensar la memoria de trabajo, flexibilidad en los exámenes (dividiéndolos en partes o extendiendo el tiempo) y la creación de un entorno de confianza donde el error sea visto como una oportunidad de aprendizaje.
Un mensaje de resiliencia
A las familias que hoy transitan el desierto de la búsqueda o que acaban de recibir un diagnóstico: su lucha tiene sentido. Estamos transformando el dolor de la incomprensión en herramientas de incidencia social. No permitan que las etiquetas del pasado definan el futuro de sus hijos; es el amor, el respeto y la aceptación lo que cambia la trayectoria de vida de una persona neurodivergente.
Sigamos trabajando para que la sociedad peruana deje de exigir que estas mentes excepcionales se "normalicen" y empiece, finalmente, a valorar la riqueza de su diversidad.
No estás solo, sigue adelante.
Atentamente,
Fundadora de Almas Neurodivergentes Magíster en Inclusión