09/10/2021
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142° ANIVERSARIO DEL GLORIOSO COMBATE NAVAL DE PUNTA ANGAMOS.
LA GESTA HEROICA DEL PERUANO DEL MILENIO Y LA GLORIOSA DOTACIÓN DEL MONITOR “HUÁSCAR”
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“𝒮𝐼 𝐸𝐿 𝐻𝒰Á𝒮𝒞𝒜𝑅 𝒩𝒪 𝑅𝐸𝒢𝑅𝐸𝒮𝒜 𝒱𝐼𝒞𝒯𝒪𝑅𝐼𝒪𝒮𝒪, 𝐸𝒩𝒯𝒪𝒩𝒞𝐸𝒮 𝒴𝒪 𝒯𝒜𝑀𝒫𝒪𝒞𝒪 𝐿𝒪 𝐻𝒜𝑅É”.
𝑀𝐼𝒢𝒰𝐸𝐿 𝑀𝒜𝑅Í𝒜 𝒢𝑅𝒜𝒰 𝒮𝐸𝑀𝐼𝒩𝒜𝑅𝐼𝒪
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📜 EL :
Iniciada la Guerra del Salitre o del , se puso en marcha la campaña naval, pues era necesario tener el control del área marítima para de manera más versátil, ejecutar posteriormente la por tierra. En un primer momento, la escuadra chilena conociendo el potencial de su armada, intentó forzar un combate decisivo con la escuadra por el control del territorio ; sin embargo, dicho plan no se concretó.
Una vez que Chile declara la guerra al Perú el 05 de abril de 1879, la escuadra chilena pasó a bloquear Iquique. En el desarrollo de las primeras operaciones, la corbeta “Unión” y la cañonera “Pilcomayo” habían partido del el 7 de abril y se convirtieron en los protagonistas del primer enfrentamiento naval en el de Chipana del 12 de abril.
Cuando el carbonero “Matías Cousiño” se unió a las filas de la escuadra chilena y se pudo solucionar los eventuales problemas de carácter logístico, esta decidió partir hacia al Callao e intentar forzar, una vez más, un único enfrentamiento de proporción mayor y definitiva.
Fue así que en se quedaron los transportes y buques más endebles; y los de mayor poder armado, partieron rumbo al Callao. Ese mismo día, Miguel Grau, había zarpado del primer puerto rumbo al sur con el monitor “Huáscar” y la fragata “Independencia” con destino a Arica. Debido a que ambas escuadras navegaron sin avistarse, fue que la plana naval chilena no pudo poner en práctica su plan; sin embargo, la ruta que siguió Don Miguel Grau tuvo consecuencias históricas para ambos países: el 21 de , el monitor “Huáscar” hundió a la corbeta “Esmeralda” en el naval de Iquique , y a su vez, el ilustre marino piurano se ganaba el apelativo de “El Caballero de los Mares” por recoger a los náufragos chilenos rendidos y desarmados, quienes en agradecimiento, dieron vivas al Perú generoso y al comandante del monitor que había mandado la orden de salvarlos.
En paralelo a la victoria en Iquique, se suscitaba el Combate de Punta Gruesa, donde encalla la fragata “Independencia” en su persecución a la goleta “Virgen de la Covadonga” - nave que había sido capturada en el Combate de por la escuadra chilena cuando esta pertenecía a la escuadra española, en noviembre de 1865- . Aunque se logró romper el por unos días, pagó el más alto precio al perder la fragata “Independencia”, pues representaba un gran porcentaje de su capacidad armamentística naval.
Ya desde el inicio, el comandante del Huáscar había advertido sobre la ventaja de la , pues en su haber poseían a las fragatas acorazadas “Blanco Encalada” y “Cochrane”; incluso, desde antes de la guerra, siendo diputado en el congreso , propuso (Grau) la adquisición de buques para la armada. Sin embargo, su propuesta fue subestimada y denegada. Más tarde, dicha rechazada sembraría un incómodo silencio en los gobernantes para abril de 1879 .
Grau, a través del monitor , comenzó una serie de acciones bélicas estratégicas atacando y hostigando a los puertos por más de 4 meses sin poder ser capturado; y, por llevar a cabo dichas maniobras considerando la desventaja que poseía la armada naval peruana, llamó la de las marinas de de otros países, y muchas de las operaciones intrépidas del comandante de aquel monitor, hicieron “que muchas mandíbulas cayeran al suelo como una pala mecánica”.
Así, los meses iban pasando y ambas flotas continuaron sus combates eventuales; a veces, con ataques a objetivos indefensos, quiebre del cable telegráfico que unía sus puertos menores con sus respectivos puertos principales y la continua inspección de material de guerra en neutrales. La estrategia peruana de evitar la batalla decisiva estaba teniendo éxito: cada día sin de usar su poderío naval era un día perdido para Chile y un día nuevo de oportunidad para el Perú.
Cuando se logró la captura del embarque chileno “Rímac” aquel 23 de julio - v***r que transportaba al escuadrón chileno del regimiento de Carabineros de Yungay-, los altos mandos chilenos sabían que había llegado la hora de realizar drásticos cambios en las jerarquías militares. Esta pérdida produjo violentas manifestaciones populares en Chile que obligaron al gobierno a cambiar ministros y jefes de la armada. Renunciaron el jefe de la escuadra Williams, el ministro del interior Antonio Varas, el Ministro de Guerra y Marina Basilio Urrutia y el Comandante General de la Marina, Eulogio Altamirano Aracena. Todos estos fueron reemplazados por Galvarino Riveros, Domingo Santa María, Rafael Sotomayor y José Anacleto Goñi Prieto, respectivamente. Así, la flota chilena decidió ejecutar un plan muy distinto al original: Capturar a toda costa al monitor “Huáscar”.
El día 30 de setiembre, la división Naval - integrada por el monitor Huáscar, la corbeta Unión y el transporte Rímac - zarpa hacia el sur en demanda de Iquique a donde arriban el 01 de octubre. Aquel día, el Huáscar iba al mando de Grau y la Unión, al mando de García y García.
Ante esta situación, el nuevo comandante en jefe de la escuadra chilena, el Almirante Riveros, se las ingenió para capturar al Huáscar. Es así que se forman en dos divisiones, integrando (principalmente) :
⛴ 1ERA DIVISIÓN:
⚓️ El acorazado Blanco Encalada
⚓️ La goleta Covadonga
⚓️ El transporte armado Matías Cousiño.
⛴ 2DA DIVISIÓN:
⚓️ Blindado Cochrane,
⚓️ La corbeta O’Higgins
⚓️ La cañonera Loa.
Ambas divisiones zarpan hacia Arica el 2 de octubre, llegando el 4; y al no hallar a las naves, ambas se separan para navegar de regreso hacia el , la primera pegada hacia la costa y la segunda en alta . El plan chileno consistía en acorralar al “Huáscar” y a la “Unión” aprovechando la mayor velocidad de los buques de la segunda división y cortarles la retirada.
El mismo día 4, continuando con su misión, la división Naval peruana llegó a Sarco, al sur de Huasco, apresando a la goleta chilena “Coquimbo”. El día 5, siempre navegando al sur, alcanzaron llegar a Tongoy, a pocas horas de Valparaíso. A tal altura, Grau ya había tomado conocimiento del zarpe de la flota chilena, por ello, decidió emprender el retorno hacia el . Los días 6 y 7, el Huáscar sufre desperfectos en sus máquinas efectuándose las reparaciones en alta mar. Superados los problemas, en la madrugada del día 8 de arribaron al puerto de Antofagasta.
Aproximadamente a las 03.00 am se divisaron humos procedentes del norte. Grau ordenó navegar al oeste y luego al norte, pero en uno de esos giros de tuerca inusuales; el panorama se tornó propicio para el plan del Riveros, quien no dudó poner en marcha lo premeditado. Fue así que los humos divisados inicialmente al salir de Antofagasta correspondían a los buques de la primera división que emprendieron caza a la armada peruana; esta última, luego de tres horas de a toda máquina, logró escapar de la persecución.
Horas más tarde en la mañana, navegando hacia el norte, se divisaron otras tres columnas de humo por el noroeste, que eran los de la segunda división naval chilena que navegaba en rumbo de intercepción. tomó conocimiento de esta nueva situación y comprendió que el cerco que el enemigo le tendía sería difícil de evitar, ya que la velocidad y el poder artillero del Huáscar eran superados ampliamente por los de los acorazados chilenos.
Entonces, decidió continuar hacia el norte a fin de intentar rebasar Punta Angamos. Luego, evaluando la situación a velocidad de vértigo, ordenó a García y para que salve su buque (La corbeta Unión), el único buque de valor además del Huáscar. Sabiendo que el enfrentamiento era inevitable, Grau presentó combate y tomó la iniciativa, efectuando el primer cañonazo hacia el “Cochrane”, desatándose un desigual combate a la de Punta Angamos.
A las 09.50 horas, en pleno fragor del combate y donde las Vivas al Perú eran intensas, un proyectil emanado del acorazado “Cochrane” impactó en la torre de mando donde se hallaba el Miguel Grau, causándole la muerte tras una terrible explosión, junto a él, murió también el Teniente Diego Ferré. En ese preciso instante fue cuando el más grande del Perú pasó a la inmortalidad en las páginas de la historia.
El Huáscar estaba ahora sin su principal comandante a la cabeza. Pero el combate continuó, el espíritu vivo de Miguel Grau se mantuvo entre los suyos, el “Huáscar” no se rindió y asumió el mando, el ahora comandante Elías Aguirre y dio contienda; la lucha se hacía cada vez más difícil y el buque era por una tormenta de bombazos y explosiones que mermaba a la gloriosa dotación; pues el enemigo con su poderosa iba demoliendo poco a poco al monitor.
Cuando Elías Aguirre cayó mu**to, el Comandante Capitán de Corbeta Carvajal asumió el mando, pero también fue herido de gravedad y cayó al suelo; así, el Teniente Rodríguez ahora con la obligación sobre sus hombros, decide no rendirse y asume el mando con bravura en un incasable in****no de estruendos que destrozaba a los marinos; sin embargo, Rodríguez también fue adherido a la lista mortal pero gloriosa del monitor.
Cuando ya todo parecía todo consumado, el teniente Enrique Sixto Palacios, quien se mantenía en malherido, con la mandíbula destrozada por las explosiones, una hemorragia severa y un dolor indescriptible que lo envolvía en un espiral de , no abandonó su puesto y asumió con coraje el mando del monitor. Todo era un caos en ese momento: el humo no dejaba ver, y se confundían los heridos y los ***os. Gritos, noticias y órdenes se “fusionaban” en el aire; en el suelo de cubierta, un paisaje de torsos y miembros mutilados que reflejaban el mismísimo in****no de Dante ofrecían un paisaje aterrador.
En estas oscuras circunstancias, al valiente Sixto , en medio de la confusión y el caos, erguido, casi sin voz y con escasa visión, se le escuchó gritar: “¡En este buque nadie se rinde!”, a su vez que recogía la peruana caída en medio del combate para volver a colocarla en el tope del palo mayor del “Huáscar”, en señal de que la pelea continuaba hasta la muerte.
El Huáscar continuó disparando, intentó espolonear al “Blanco Encalada” sin resultados. Finalmente, con la artillería ya inutilizada por el fuego enemigo y con el buque sin posibilidades de maniobra, el Huáscar estuvo a la cabeza del Teniente Pedro Gárezon, quien ordenó abrir las válvulas de fondo para hundir el buque; sin embargo, no fue posible y terminó capturado por la escuadra chilena.
Este acontecimiento puso fin a la de la guerra del Pacífico; la campaña por tierra se iniciaría el siguiente mes, con el desembarco de Pisagua, el 02 de noviembre.
Después del combate de Angamos, el teniente primero Pedro Gárezon Thomas, último comandante del "Huáscar", no quiso abandonar el monitor hasta no haber agotado la búsqueda de los restos del almirante Grau. Al ver su insistencia, el teniente chileno Goñi le permitió hacer dicha búsqueda en la torre de mando, que se hallaba destrozada.
Garezón entró por un gran boquete abierto por las bombas y tras una búsqueda exhaustiva, halló finalmente entre los escombros el único resto de Grau: «un trozo de blanca, solo desde la mitad de la pantorrilla al pie, que estaba calzada con un botín de cuero». Gárezon certificó que se trataba de un auténtico resto del almirante. Colocado en una caja, fue conducido a Mejillones, donde se le honró con una misa oficiada por el monseñor Fontecilla.
Luego, el 14 de octubre, por orden expresa del gobierno chileno, fue trasladado a Valparaíso, a bordo del “Blanco Encalada”. El capitán de fragata Óscar Viel, que era concuñado y compadre de Grau, obtuvo de su gobierno el permiso para sepultar los restos de Grau en el mausoleo de su familia en Santiago, donde permaneció por algunos años.
Los restos de Grau, junto con los pertenecientes a otros combatientes peruanos caídos en la guerra, retornaron al Perú durante el primer gobierno de Andrés A. Cáceres. Llegaron al Callao a bordo del crucero “Lima”, el día 13 de julio de 1890, siendo sepultados en una tumba provisional en el Cementerio Presbítero Maestro de Lima. En 1908, fueron trasladados a la Cripta de los Héroes de la Guerra del Pacífico, inaugurada por el presidente José Pardo y Barreda.
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🟣 EL :
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⚓️ En el hemiciclo del congreso se aprecia hasta hoy, el Curul vitalicio de Don Miguel Grau. ( ver en imágenes, abajo).
⚓️ El monitor Huáscar actualmente sirve como museo marítimo flotante en el puerto chileno de Talcahuano, región de Bio-bío.
⚓️ Fuera del Perú, existen estatuas del “Caballero de los Mares” en: México, Argentina, Bolivia, España, Colombia, EE.UU., Italia e Inglaterra, por mencionar algunos países. ( ver en imágenes, abajo).
⚓️ De manera póstuma, el Congreso de la República del Perú expidió la Ley N.º 10869, que fue promulgada el 26 de octubre de 1946 por el presidente Constitucional de la República José Luis Bustamante y Rivero, por la cual, por voluntad nacional, se ascendió al contralmirante Grau a la alta clase de Almirante.
⚓️ Existe la ORDEN GRAN ALMIRANTE GRAU, creada el 13 de agosto de 1969 por Decreto Supremo, durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, como condecoración de la Marina de Guerra del Perú. ( ver en imágenes, abajo).
⚓️ El 21 de noviembre de 1897, Nicolás de Piérola inauguró en el Callao, la columna que el escultor italiano Fabio Lanzarini modeló en Génova. ( ver en imágenes, abajo).
⚓️ La carta que Grau, caballerosamente, envió a la viuda del capitán Arturo Prat, comandante de “La Esmeralda” mu**to en el combate de Iquique, fue tallada en un monumento en un parque del centro de Santiago, donde permanece hasta nuestros días.
(ver en imágenes, abajo).
⚓️ En Chile también permaneció un fragmento de la tibia de Grau que era exhibido en un museo de Santiago, junto con una gorra y otros enseres personales del héroe. Este resto fue devuelto al Perú el 20 de marzo de 1958, en solemne ceremonia realizada en Santiago con la presencia del presidente de Chile, Carlos Ibáñez del Campo Al día siguiente, llegaron vía aérea a Lima, donde fueron recibidos por el presidente Manuel Prado Ugarteche, quien, en parte de su discurso ceremonial expresó lo siguiente:
“La figura de nuestro ínclito Almirante, personifica una de las glorias legítimas que enaltecen no solo nuestros anales y los de América, sino del mundo entero. Su vida y sacrificio son paradigmas de caballerosidad y abnegación.”
Luego, los restos fueron conducidos al edificio de la antigua Escuela Naval en La Punta, donde fueron depositados en un salón.
Finalmente, el 7 de octubre de 1976, los restos óseos de Grau fueron trasladados en solemne ceremonia al Cenotafio construido en la Cripta de la Escuela Naval, donde permanecen con guardia de honor permanente.
🎖 El hoy Grau no es solo nacional, sino también, ha sido declarado “El Peruano del Milenio”, pues su ha quedado impresa en las de la como de ejemplo que todo ciudadano peruano debe contemplar y aspirar a imitar.
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📌 EL DATO:
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🎨 :
Combate de
Tomas Somerscales, entre otros.
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📚 REFERENCIAS:
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📖 HISTORIA DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ
(1822 -1933). Jorge Basadre.
📲 Dirección de Intereses Marítimos-Archivo Histórico de Marina-Biblioteca Central de Marina.
https://www.marina.mil.pe/es/cultura/efemerides/10/...
📲 Página virtual de la Marina de Guerra de Chile:
https://www.armada.cl/.../unidades.../c/v***r-matias-cousino
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