CEBA Albert Einstein No 1181

CEBA Albert Einstein No 1181

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07/06/2022


📝 Hoy 7 de junio celebramos con honor a nuestra gloriosa Bandera Nacional del Perú.
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02/06/2022

🇵🇪 | 📢¡ 𝑰𝒏𝒈𝒓𝒆𝒔𝒐 𝑳𝒊𝒃𝒓𝒆 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝑴𝒖𝒔𝒆𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝑬𝒋𝒆́𝒓𝒄𝒊𝒕𝒐!

En el marco de las actividades programadas por el 142 𝒂𝒏𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒆𝒑𝒐𝒑𝒆𝒚𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑴𝒐𝒓𝒓𝒐 𝒅𝒆 𝑨𝒓𝒊𝒄𝒂, el Ejército del Perú abre las puertas de sus museos para conocer la historia de nuestro país y promover juntos la identidad cultural de nuestra nación.

▶Ven junto a tu familia y sé parte de este encuentro con la historia
• Museo del Ejército Fortaleza Real Felipe (Callao)
• Museo de los Combatientes del Morro de Arica (Cercado de Lima)
• Museo del Ejército Contemporáneo Chavín de Huántar (Chorrillos)

⚠️Del 23 de mayo al 7 de junio

▶️Horario: Desde las 10:00 am. hasta las 4:00 pm

15/05/2022

Completa la 2da dosis de tu niña o niño 👧🏽👦🏽 en estos centros de vacunación y participa del sorteo nacional de bicicletas ✨🚲 💉🇵🇪

Photos from Ministerio de Educación del Perú's post 01/02/2022
Photos from El Profe Huitzy's post 17/01/2022
08/10/2021

El combate de Angamos y la inmolación de Miguel Grau es y será siempre una eterna y hermosa lección moral de patriotismo puro y amor al Perú; un heroísmo sin límite y ejemplo de vida para todos peruanos. Sus 4 oficiales sobrevivientes decidieron hundirlo con sus mu***os y su sangre derramada hasta la muerte.
EL HUÁSCAR JAMÁS SE RINDIÓ, CADÁVERES
Y SUS MUTILADOS LLENARON SU CUBIERTA
Escribe: Ramón Machado Contreras

A menos de media hora de iniciado el combate de Angamos el 8 de octubre de 1879 el Huáscar ya estaba fuera de combate. Miguel Grau voló despedazado, apenas quedó de él un pequeño trozo de pierna y algunos dientes incrustados entre la madera del buque. Diego Ferré y Melitón Rodríguez, también perdieron la cabeza y los demás oficiales, tranquilamente, pudieron izar bandera blanca pero el Huáscar, ¡¡jamás se rindió!!,y comenzó a hundirse hasta el abordaje de los chilenos.
El combate se inició a las 9 y 40 y a las 9:48, a unos 2 o 3 mil metros el Huáscar dispara resuelto, sus fuegos contra el blindado Cochrane .Este acorazado chileno 15 años más moderno que el Huáscar, apunta a unos 200 metros sus cañones de proa y uno de sus disparos pega en el castillo de proa del Huáscar y lanza el mascarón al mar. A las 9 y 50 las granadas enemigas rompen la rueda del timón de combate y el barco perdió el control de manejo.
El estallido mata 12 hombres que lo manejaban. La granada atascó la torre y la artillería o cañones Armstrong de a 300 libras del Huáscar, dejaron de girar y solo quedaba expresar: ¡Consummatum est!, todo está consumado, todo está acabado, terminado. Solo le quedaba un cañón para responder los fuegos de 10 cañones del Cochrane.
A las 10 y 10 el pabellón del Huáscar cae sobre la cubierta por tiros del enemigo sobre la driza.
COMADANTE CHILENO HIJO DE PERUANO
El comandante chileno La Torre, hijo de peruano Elías la Torre Morales, paraliza su accionar creyendo que el Huáscar se había rendido. O sea, en menos de 20 minutos nuestra nave ya estaba destartalada, sin timón para conducirlo, la artillería atracada, imposibilitada de girar y sin rumbo. Peruanos vuelven a izar la bandera.
El teniente Enrique Palacios, la izó nuevamente recibiendo en ese episodio una ráfaga de balas, algunas de las cuales lo alcanzaron en diversas partes del cuerpo dejándolo gravemente herido.
A las 10.15, el chileno La Torre del Cochrane, viendo que no había rendición, reanuda sus terribles ataques. 10:22, el otro acorazado chilerno Blanco Encalada y la Covadonga se acercan a 200 metros del Huáscar por estribor y vomitan sus fuegos. El Huáscar queda atrapado entre los barcos chilenos.

EL HUÁSCAR INTENTA ESPOLONEAR AL COCHRANE
¿Para qué más?, no había ni la contra 999 posibilidades de escape y menos de triunfo. Lo racional era rendirse y acabar con la masacre y el frenético flujo hemorrágico de sangre. Sin embargo, los oficiales continúan avivando la lucha y el capitán de corbeta Elías Aguirre, tiene la osadía de intentar espolonear al Blanco e incluso, le dirige sus fuegos. Ningún defensor peruano piensa en conservar la vida, solo luchar.
A la10.25 una granada de uno de los blindados enemigos atraviesa la cámara de oficiales peruanos y el estallido llega hasta el departamento de máquinas, causando devastadores destrozos heridos y mu***os. El Huáscar, sin control, gira en redondo sobre estribor y La Torre aprovecha y lo espolonea pero, el Huáscar pasa raudo por la proa del Cochrane.
A las 10. 29, con un solo cañón, sin timón, ni control, el Huáscar oscila entre las tres naves chilenas que siguen escupiendo fuegos sobre nuestra nave minúscula. El Blanco vira a estribor y pasa a 23 metros por la popa cimbreante del Huáscar. Ambos blindados chilenos casi chocan. El Cochrane se había puesto a unos 200 metros de babor del Huáscar y se produce una lluvia pertinaz de disparos. Los blindados chilenos retroceden para evitar chocar entre si.
A las 10. 30 el Blanco dispara una granada y perfora la torre de artillería, e inutiliza el cañón derecho del Huáscar.
EL HUÁSCAR SIGUE RUGIENDO COMO LEÓN HERIDO
Herido de muerte, perforado a tiros, bañado en sangre, cada disparo o granada que impactaba sobre su cubierta lo sacudía terriblemente. El Huáscar era un león abatido, convulsionándose, que aún lanzaba porfiados rugidos y en sus estertores, intentaba lazar aún débiles zarpazos.
Este barco parecía escapado de las guerras de la Grecia o Roma antiguas. Sus tripulantes no son hombres, son gladiadores, dispuestos a combatir hasta la muerte. Están escribiendo una página de honor y gloria para el Perú, para miremos el presente y futuro con dignidad, con la frente en alto.
A las 10 y 37 el valeroso capitán Elías Aguirre recuperó el gobierno del Huáscar mediante un sistema de emergencia, tiene el rostro tiznado de los humazos y algunas pequeñas quemaduras producto de esquirlas, sin embargo, ordena al teniente segundo Enrique Palacios, ocuparse del cañón de la derecha. En ese instante otra granada estalla y una esquirla le desarticula la mandíbula inferior al teniente Palacios pero se la sujeta con un pañuelo.
Quiere seguir luchando pero le sobreviene una intensa hemorragia que le causará la muerte semanas después, y cae casi exánime sobre el cuerpo mutilado de otro anónimo marino peruano.
Otra granada enemiga pasó por encima de la torre, y desprendió la cabeza del teniente 1ro. José Melitón Rodríguez que se hallaba por la tronera de la torre giratoria.

ELÍAS AGUIRRE Y RODRÍGUEZ
MUEREN DECAPITADOS
Aguirre tiene el desempacho, la osadía, de dirigirse sobre el Cochrane que le lanzar un espolonazo, pero el monitor peruano cae a babor y su popa pasa a 5 metros por la proa del Cochrane. El impacto hubiera sido terrible. A los peruanos no les importa que el Cochrane tenga un desplazamiento de 3,560 toneladas contra apenas 1, 100 del Huáscar. Se sucede una tempestad de balas de ametralladora pero el Huáscar completamente abatido, solo le queda activo un cañón en la torre de artillería. En ese instante, a las 10 y 40 una granada estalla en el Huáscar y hiere y mata a Aguirre, mientras otros fuertes impactos perforan la chimenea y el hollín y humo penetra al departamento de calderas, los tubos se queman en una de las calderas.
La torre de mando está destruida, el timón inutilizado y el monitor sin control; Palacios y el teniente Gervasio Santillana encuentra en la torre destrozada los cadáveres de Elías Aguirre y José Melitón Rodríguez.
Han mu**to, han volado a la gloria siguiendo el heroico ejemplo del comandante Grau y la sangre de estos héroes del Huáscar sirven para abonar el patriotismo de las futuras generaciones de peruanos.
Pudieron rendirse, pero ese pensamiento nunca estuvo en sus mentes ni corazones. Mu***os en combate como los héroes de las epopeyas más antiguas, son dignos de escribir sobre las tumbas de cada uno de ellos, aquellas palabras del presidente Leguía, al entregarle al ínclito general Andrés A. Cáceres el bastón de Mariscal del Perú:

“POR VOS PUEDE EL PERÚ LEVANTAR LA FRENTE…”
“Por vos puede el Perú levantar la frente sin mácula y decir a la faz del universo que pudo la fortuna imponer los dolores del desastre, pero no la nota del deshonor”.
Otras granadas perforan el blindaje del departamento de la sala de máquinas y el estallido mata a varios peruanos y hiere al cirujano mayor Santiago Távara y a John Griffith, un comandante de un velero chileno capturado.
El teniente Pedro Gárezon es otro llamado por el destino para bañarse de gloria, mu***os la mayoría de oficiales, toma el mando del buque, devastado calcinado por las bombas.
A las 10:48, ya no hay ningún gobierno en el Huáscar y el pequeño blindado yace totalmente perforado mientras nuevos incendios se desatan a bordo por la proa y la torre. Tiene una caldera inútil, con parte de la tripulación mu**ta o herida y solo cuatro oficiales de guerra a bordo. El teniente Gárezon asume la comandancia del Huáscar y convoca un veloz consejo de guerra con los tenientes Fermín Díez Canseco, Gervasio Santillana y el alférez de fragata Ricardo Herrera. Todos toman la decisión sin ninguna vacilación de hundir el Huáscar en el fondo del océano.
El mítico, porfiado monitor desde los primeros 25 minutos estaba al garete, sin gobierno, en cuidados intensivos.
GRANADAS DESPEDAZARON Y VOLARON
CABEZAS DE OFICIALES PERUANOS
En menos de 50 minutos la cubierta del monitor, eran una laguna de plasma, una alfombra roja de sangre, de cadáveres mutilados, brazos o piernas desprendidas de sus cuerpos, varios decapitados, heridos y agónicos. En otros casos según testimonios, se veía hasta solo troncos humanos.
El combate según fuentes peruanas y chilenas, duró 90 o 95 minutos de resistencia tenaz, porfiada y heroica hasta su abordaje.
Hora y media de fuego, explosiones, terribles de estallidos y muertes bajo un persistente y letal asedio de granadas Palliser que perforaban el blindaje del Huáscar y partían, mutilaban y hacían volar en pedazos a sus heroicos defensores.
El cadáver de Aguirre fue hallado sin la parte superior de su cabeza, solo tenía la quijada o mandíbula inferior. El teniente chileno Hurtado Larraín, dice en su narración, que Aguirre voló en pedazos.
El teniente 1° José Melitón Rodríguez también perdió la cabeza. La misma explosión hirió gravemente al teniente 2° Enrique Palacios que moriría días después.
La cubierta del Huáscar era una carnicería, una matanza, degollina o escabechina, una mortandad espantosa.
Todo metro cuadrado del Huáscar estaba sembrado de destrucción, fuego, incendios, perforaciones en el blindaje, daños en el timón, torreta de cañones atascados, sala de máquinas siniestradas y destrozadas.
Crónicas del combate señalan que a esa hora nuevos y más vivos incendios se desataban a bordo, en la proa y en la torre. Una de las calderas del Huáscar está inutilizada, y sobre la cubierta yacen pequeños montículos de cadáveres, heridos y amputados en terribles lamentos.
SOBREVIVEN 4 OFICIALES Y
DECIDEN HUNDIR EL HUÁSCAR
Cuatro marinos de verdad, valientes, decididos, sin una paja de vacilación ni resignación ante el infortunio, a los que el Perú aún no conoce ni en los textos escolares, ya decidieron hundir el Huáscar con todas sus hazañas. Los tenientes Gárezon, Fermín Díez Canseco, Gervasio Santillana y el alférez de fragata Ricardo Herrera tomaron esa patriótica decisión y en rápida y urgente “junta de guerra” decidieron sepultar el mítico monitor en el fondo del mar.
Son marinos jóvenes que sobrevivido a la hecatombe a los fuegos y explosiones apocalípticas de granadas, ametralladoras, incendios y muertes. Son vidas jóvenes, palpitantes de salud, tienen familias, madres novias, esposas, pero están dispuestos a hundirse el océano.
Hundirse abrazados, agazapados a ese pedazo de Perú yacente y flotante aún llamado Huáscar, un buque que vivió entre la realidad y la ficción, la verdad y la leyenda, la audacia y el heroísmo, la osadía y el honor.
Deciden sumergir sus hazañas, sus osadas incursiones por puertos chilenos, que con sus apariciones fantasmales mantuvieron en angustia, zozobra y hasta inocultable miedo a todo Chile. Una tumba en Mejillones para esta nave legendaria, heroica, hazañosa e invicta, antes que tremolar bandera blanca. Es una decisión libre, unitaria, férrea y sin vacilación. ¡Un legado eterno de dignidad para todos los peruanos!

A las 10:54 el alférez Herrera lleva la orden de sumersión al primer maquinista Samuel Mac Mahon, quien antes del combate, había acordado con Grau, que para hundir el Huáscar era preciso dar aviso 30 minutos antes.
El fiel maquinista del comandante Grau, saca a los heridos del pañol de máquinas, para proceder a ejecutar la orden del hundimiento.
EL ABORDAJE, EL HUÁSCAR
TENÍA UN METRO DE AGUA
11.05 minutos las manos callosas de Mac Mahon no tiemblan y paran en seco las viejas y chamuscadas máquinas del Huáscar, encendidas desde la madrugada del 7 de octubre. Era como si se hubiera paralizado el corazón del monitor y le sobreviniera un infarto repentino. Abre las válvulas y comienza a inundarse la sala de máquinas del buque.
A las 11:06, la Covadonga dispara un tiro contra el Huáscar que ya yacía paralizado tras los estertores de su heroica resistencia.
A las 11:08 el Huáscar está detenido por completo y a las 11:10 es abordado por 24 marinos chilenos, que corren a las máquinas inmediatamente.
Cuando llegan los chilenos revólver en mano a impedir el hundimiento, el Huáscar ya tenía tres pies de agua en sus sentinas de la proa a la popa. El nivel del agua equivalente a 90 centímetros de altitud.
Los chilenos dicen que tenía 1.02 metros de agua. Cinco minutos más y el Huáscar hubiera convertido en su tumba el fondo del mar de Mejillones. Se hubiera hundido como un formidable cetáceo prehistórico.
Todo esto ocurría en cortos minutos mientras arriba continuaba el fuego sobre la cubierta y diferentes ambientes donde habían impactado las granadas enemigas.
Minutos después del abordaje la bandera del Huáscar, una de las dos que tuvo izadas durante el combate y cuya driza la cortó una de las balas del Cochrane, fue tomada por el historiador chileno Vicuña Mackenna quien confirmó, que efectivamente, la bandera peruana no fue arriada en el combate, por lo tanto, la rendición de la que habla La Torre y Rivero, no se produjo. (Carta de Benjamín Vicuña Mackenna al Ministro de Guerra, 8 de octubre de 1882, referente a los trofeos tomados al ejército aliado en los combate librados durante la guerra. Pascual Ahumada, Guerra del Pacífico, Tomo VII, pág. 369).

DEFENSORES ARROJARON SUS ESPADAS AL MAR:
Y GRITAN: ¡!LOS PERUANOS NO SE RINDEN..!!
Un corresponsal chileno de El Mercurio cuenta:

“Al abordar al Huáscar el primer bote chileno (del Cochrane, nota del columnista) estaban todos los oficiales peruanos sobre la cubierta, pero ninguno de ellos entregó su espada, porque momentos antes las habían arrojado al agua.
Algunos de ellos, entre los cuales se cuenta el oficial de la guarnición, gritaban:
¡Los peruanos no se rinden! El capitán Peña, que iba animado de la intención de dejarlos en posesión de sus espadas, pues bien lo merecía aquella porfiada resistencia, les dijo en tono seco:
Tienen ustedes cinco minutos para embarcarse en el bote… Por todo el interior del Huáscar no se podía dar un paso sin tropezar con algún resto humano y materialmente se chapoteaba en la sangre..”.

COMANDANTE NORTEAMERICANO:
“ESCENA A BORDO ERA TERRIBLE…”
La escena a bordo era terrible. Dice el Teniente T.B. Mason, de la Marina de los Estados Unidos de América, en su informe personal dirigido al Contralmirante U.S.A. C.R.P. Rodgers el 14 de octubre de 1879, remitido al buque insignia Pensacola:
"Difícilmente habría una yarda cuadrada (90 centímetros) en la obra mu**ta que no nos mostrara efectos de "proyectiles". La caja de humo y torre de mando estaban prácticamente destruidas; los botes habían desaparecido y sus pescantes volados y caídos de su posición. Su mástil acribillado y el sistema de anclas de v***r sacado de su sitio; pero es extraño, ninguna jarcia fue averiada. Las escotillas y el castillo muy injuriadas. el cabrestante fue arrancado de su sitio. El fuego de artillería chileno había sido extremadamente certero…
En las dependencias inferiores, la escena era todavía ... peor. Por todos lados muerte y destrucción a causa de las granadas enemigas. Dieciocho cadáveres fueron retirados de una cámara y la torre de artillería estaba llena de restos humanos de las dotaciones que sirvieron sus cationes. Las escalas y estructuras de madera quedaron completamente destruidas”.
EDWIN PENTON: EL FUEGO ERA ENCARNIZADO
Y EL SEGUNDO TIRO MATÓ AL CAPITÁN GRAU..
Por su parte, el británico Edwin B. Penton, tripulante y carpintero del Almirante Cochrane, uno de los encargados de conducir el monitor peruano a Valparaíso dice:
“Lo primero que vieron nuestros ojos fueron trozos de cubierta, pedazos de madera, hierro, proyectiles rotos y numerosos artículos, todos mezclados con los cuerpos de los mu***os, los moribundos y los heridos […] algunos sin cabeza, otros sin brazo, otros sin pierna y algunos sólo troncos, algunos con sus ropas quemadas, otros con los botones de sus chaquetas desprendidos, quemados por efecto de los proyectiles. Este desagradable espectáculo era igualmente malo tanto abajo como en la cubierta, cuerpos que yacían a montones, encima, a lo largo y cruzados uno con el otro entre los escombros, tal como cayeron. En un grupo al extremo posterior de la nave yacían siete hombres formando un montículo, quienes habían sido mu***os por efecto de una granada explosiva que había atravesado la nave. Estos hombres estaban atendiendo la rueda de manejo del barco. El hombre de encima no tenía cabeza. A cualquier parte que íbamos, en cubierta, abajo, en la torre, en el cuarto de máquinas y en todas partes, encontramos cadáveres que habían caído en diferentes actitudes, un horror de describir...”.
“Del Comandante Grau no se encontró nada, excepto parte de una pierna que debiese ser suya, aunque se supone que la granada que traspasó la torre de mando, quemando y chamuscando, lo quemó ó pulverizó o bien, fue expulsado por la parte superior de la torre hacia la borda, ya que él se encontraba en la torre de mando, su lugar correspondiente al momento de la acción. Tanto yo como los demás, jamás vimos una escena de muerte y masacre como ésta y espero no tener que presenciarla nuevamente”.

MONTT: HACHAS DE
ABORDAJE, SABLES MOHOSOS
El periodista chileno Enrique Montt a quien nuestro historiador Jorge Basadre cita, describe el camarote de Grau cuando visitó el Huáscar a su llegada a Valparaíso luego del combate:
“En un rincón, hacia el lado de babor, vimos el lecho de Grau: este rincón estaba sencillamente arreglado…una elegante espada colgaba de la pared junto con otras armas; por el piso se veían desparramadas las hachas de abordaje, sables mohosos y algunas lozas del servicio particular y domestico del comandante del Huáscar…
EL DORMITORIO DE GRAU
Recién fue tomado por nosotros el monitor, estaban colgadas a la cabecera del lecho del comandante los retratos de su señora esposa y de sus hijos”.
“…Las averías con que ha quedado el monitor son tan innumerables como espantosas. .. El castillo de proa es la parte que se puede decir ha salvado mejor, i está completamente despedazada…”.
“…Dos pasos más hacia la popa i nos encontramos en la torre del comandante. Una bala de a trescientos penetró por estribor, i según el decir de algunos marineros, fue la que acabó con la vida del comandante Grau. Por babor otra bala ha traspasado el blindaje i ha ido a reventar matando al segundo comandante. Toda la torre ha quedado en un estado desastroso”.
El corresponsal de El Mercurio de Valparaíso no dice que se rindió el Huáscar. Afirma, por el contrario, que un oficial peruano prisionero que fue conducido al Blanco Encalada, y que lo califica de “loco”, gritó desaforadamente:
¡El Perú no se rinde!!
Y añade que los peruanos habían recibido órdenes de echar el buque a pique.
El escritor chileno Jorge Hinostrosa tampoco señala que los defensores del Huáscar se rindieron.
PARTES DE GUERRA PERUANOS.
https://elperuano.pe/noticia/105098-partes-oficiales-de-los-sucesos-del-combate-de-angamos

FINAL 08/05/2021

EL CEBA " Albert Einstein" N⁰ 1181 se complace en rendir un merecido homenaje a todas las madres del Perú, especialmente a las madres de nuestro querido CEBA...para todas ustedes ¡FELIZ DIA DE LA MADRE!😍⚘⚘⚘⚘⚘⚘😍

FINAL

Educación Básica Alternativa celebrará su XVI aniversario con semana de webinar 18/04/2021

¡FELIZ ANIVERSARIO EBA!🤗🤗🎂🎂🎉🎉

Educación Básica Alternativa celebrará su XVI aniversario con semana de webinar Como parte de la conmemoración por el Día de la Educación Básica Alternativa que se celebra cada 18 de abril, el Ministerio de Educación (Minedu) programó una serie de webinars con el fin de mostrar los avances en la educación para jóvenes, adultos y adultos mayores en el actual contexto de ...

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