27/04/2020
Me levanto por la mañana reviso mi correo electrónico, mientras leo ni me detengo a pensar si el correo que estoy abriendo es peligroso, porque mucho del trabajo de proteger mi cuenta ya lo hizo el filtro de spam. Luego me pongo a trabajar, termino de grabar una video clase y entro a una app que transcribe la voz y de esa manera ya tengo el guión listo para publicar. Durante el día, si tengo alguna duda simplemente le pregunto al asistente virtual de google. Cuando regreso a casa me subo a mi carro autónomo...no ya estoy exagerando. 🤪 Lo que quiero demostrar con esto es que la inteligencia artificial (IA) ya es parte de nuestras vidas y lo será aún más después de la crisis del covid-19.
La clave del progreso de la IA son las Redes Neuronales Profundas. Estas son algo similar al cerebro humano, consiste de miles de neuronas simuladas, unidas entre sí y acomodadas en cientos de capas complejas. Estas capas de neuronas pueden enseñarse a sí mismas cómo hacer cosas con poca o ninguna supervisión humana, ya que al enviar y recibir señales entre sí, estas son capaces de hacer algo llamado “aprendizaje profundo” (términos en inglés en el siguiente post)
Por más alucinantes que sean las aplicaciones que mencioné líneas arriba, son solo inteligencia artificial limitada, pues al final del día solo pueden hacer una cosa, muy bien, pero solo una. Sin embargo, este tipo de inteligencia artificial limitada podría ser superada por Inteligencia General Artificial; ya que utilizando los mismos principios básicos se pueden crear sistemas más generalizados que puedan abordar un alcance más amplio de tareas, como realizar investigaciones médicas o participar activamente en reuniones organizacionales con una voz similar a la humana.
Según la autora del libro “Los nueve grandes” Amy Webb, los Sistemas de Inteligencia General artificial serán capaces de mejorarse a sí mismos continuamente a un ritmo impresionante hasta alcanzar lo que se llama Súper Inteligencia Artificial.
En un mundo ideal, la IA sería encaminada hacia objetivos nobles como curar el cáncer o aliviar la pobreza. Pero, ¿Cuál sería el peor panorama? En un futuro no muy distante la IA estaría entrelazada con casi toda faceta de la vida humana: transporte, banca, salud, etc. Incluso esto podría llegar más lejos: nanobots podrían inyectarse directamente en nuestros cuerpos donde podrían no solo detectar sino también curar nuestras enfermedades sin necesidad de intervención humana.
En el punto en que seamos demasiado dependientes de ellos, bastaría con una simple falla para que sistemas enteros de transporte y cuidado de la salud se cuelguen, interrumpiendo nuestras vidas. Pero hay algo peor que problemas técnicos: La piratería militarizada. Imagine, como lo hace la autora, que ejércitos de países enemigos encuentren la manera de hackear todas las aplicaciones, sistemas y dispositivos de inteligencia artificial. Entonces podrían retener efectivamente a toda una nación como rehén. Incluso podrían hackear los nanobots que fueron inyectados en la gente y ponerlos en contra de la persona que los posee, aniquilando así a poblaciones enteras. Eso puede parecer algo inimaginablemente monstruoso, pero, si nuestra actual crisis ambiental empeora y comenzamos a quedarnos sin recursos en la tierra, podría convertirse simplemente en una cuestión de supervivencia.
Veamos cómo las 9 grandes compañías de tecnología están manejando el presente de la IA. Del lado americano tenemos a Amazon, Google, Facebook, Microsoft, IBM y Apple; por el lado de China, Tencent, Baidu, Alibaba.
El enfoque estadounidense de la investigación y el desarrollo tecnológico gira en torno al consumismo, como ya sabemos, la obtención de beneficios y el pensamiento a corto plazo los impulsa a sacar productos tan rápido como sea posible para complacer a sus inversionistas. Simplemente no hay tiempo para preguntarse: ¿Podría este producto o servicio tener un impacto negativo en la sociedad? ¿Podría violar los estándares éticos?
En China no hay tal cosa como capitalismo de libre mercado, hay más bien una mezcla de socialismo y capitalismo. El gobierno lo controla todo y dirige los proyectos tecnológicos con un enfoque de control y dominación global. La industria tecnológica china está protegida de la competencia extranjera. Baidu es como Google; Alibaba, como Amazon y Tencent, como Facebook ¿Su objetivo? Convertirse en "el principal centro de innovación de inteligencia artificial del mundo" para 2030.
En resumen, la industria tecnológica china está presionada por la ambición de su gobierno; y Estados Unidos, por el mercado y sus inversionistas. Lo cual nos encamina hacia un futuro problemático que podría ser desastroso para la humanidad, si es que no se establecen pautas y objetivos que vayan más allá de solo hacer dinero o adquirir poder.
Considero importante que más latinoamericanos aprendamos todo lo relacionado con inteligencia artificial, como por ejemplo “Machine Learning”, y que no seamos solo víctimas de una pelea entre potencias. Si es tu caso, no olvides que aprender inglés es vital para una carrera en tecnología.