05/09/2026
LIMA: PARQUE UNIVERSITARIO. Desde su inauguración en 1921, el Parque Universitario fue uno de los espacios públicos más emblemáticos del centro histórico de Lima, y un lugar de encuentro de muchas generaciones de ciudadanos. Su origen está vinculado a la apertura de la avenida Colmena, ordenada por Resolución Suprema del presidente Nicolás de Piérola el 27 de julio de 1899. Esta gran vía estaba proyectada para cubrir cuatro tramos, iniciándose en la Plaza Dos de Mayo y finalizando en la avenida Grau. Para efectuar los trabajos se formó, al año siguiente, la Sociedad Anónima La Colmena, presidida por el mismo Piérola, que ejecutó la primera etapa. Según Bromley y Barbagelata, en su libro Evolución urbana de Lima (1945), el primer tramo de esta avenida iba desde la Plaza Dos de Mayo hasta la calle Bravo —actual jirón Rufino Torrico—, obra dirigida por el ingeniero Santiago Basurco. Entre 1901 y 1911, la Municipalidad de Lima concluyó el segundo tramo, que comprendía desde la calle Bravo hasta San Juan de Dios, actual Jirón de la Unión. El tercer tramo llegó hasta la calle Santa Teresa, hoy avenida Abancay, en 1919. Durante el Oncenio del presidente Augusto B. Leguía (1919-1930), Lima inició un proceso de modernización y desarrollo urbano, en el marco de la celebración del Centenario de la Independencia Nacional (1921). La ciudad creció hacia el sur, con la creación de urbanizaciones, plazas, amplias avenidas y edificios que aún se conservan como símbolo de la prosperidad de esa época. La construcción del Parque Universitario fue consecuencia de la continuación, en su tercera etapa, de la avenida Colmena o Nicolás de Piérola. Para concluir ese tramo se demolió una manzana alargada situada frente a la Casona de San Marcos —que daría nombre al parque—, conformada por las antiguas calles de San Carlos (actual cuadra 8 del jirón Azángaro), Inambari, Santa Teresa y Chacarilla, tal como se aprecia en el plano de Santiago Basurco (1904). En sus primeras décadas, el parque fue una prolongación de las aulas sanmarquinas: allí los estudiantes de esa casa de estudios debatían las ideas progresistas del momento y cuestionaban al gobierno de turno. También fue escenario de manifestaciones políticas populares y marchas estudiantiles. Uno de los monumentos principales, inaugurado en 1923, es la torre-reloj, ubicada en la parte central; obsequio de la colonia alemana, se convirtió en el hito más significativo del lugar. La primera obra escultórica por encargo oficial fue la dedicada a Bartolomé Herrera, realizada en mármol y bronce por el escultor español Gregorio Domingo en 1922. En 1924 se inauguró el segundo, la escultura en bronce de Sebastián Lorente, historiador español y fundador del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe de Lima en 1849, obra del artista peruano Luis F. Agurto. El tercer monumento corresponde al sabio y prócer de la Independencia José Hipólito Unanue y Pavón, colocado frente a la puerta principal de la Casona de San Marcos en 1935, obra del español Manuel Piqueras Cotolí. La instalación de estos monumentos conmemorativos en el Parque Universitario se debe al importante papel que tuvieron dichos personajes en la educación y la cultura del Perú. Además, por su valor artístico e histórico, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Nación en 2018. Un inmueble representativo es la antigua iglesia de San Carlos, transformada en Panteón de los Próceres por mandato del presidente Leguía en 1924, con la finalidad de albergar los restos de los personajes más ilustres de nuestra Independencia Nacional. El Parque Universitario es un espacio público que, tras pasar por diferentes etapas de auge, deterioro y recuperación, requiere ser preservado y puesto en valor.
Texto: Anita Tavera
Imágenes:
1. Parque Universitario. Tavera, A. (2026).
2. Escultura en mármol de Hipólito Unanue, Manuel Piqueras Cotolí. Tavera, A. (2026).
3. Escultura en bronce y granito de Bartolomé Herrera, Gregorio Domingo. Tavera, A. (2026)