29/08/2026
🧠 PSICOLOGÍA Y SOCIEDAD
“Mi niño (a) no duerme por las noticias sobre Sismos o terremotos”
En los últimos días, muchas familias han estado expuestas de manera constante a información sobre sismos, posibles terremotos y escenarios de emergencia en el Perú.
Informar a la población es necesario. Saber qué hacer ante un sismo, conocer las rutas de evacuación, identificar zonas seguras y mantener preparada una mochila de emergencia forman parte de una adecuada cultura de prevención.
Pero existe una pregunta que también deberíamos hacernos:
¿Qué ocurre cuando la información deja de preparar y comienza a generar miedo?
Un niño (a) no procesa las noticias de la misma manera que un adulto. Las imágenes impactantes, los videos repetidos, los titulares alarmistas, los sonidos de alerta y las conversaciones constantes sobre posibles terremotos pueden hacer que perciba su entorno como permanentemente amenazante.
Para algunos niños (as), esta exposición puede traducirse en miedo, preocupación constante, dificultades para conciliar el sueño, pesadillas, conductas de evitación o una mayor necesidad de estar cerca de sus padres.
En determinados casos, cuando estas reacciones son intensas o persistentes, pueden aparecer problemas relacionados con la ansiedad o el sueño.
Y aquí aparece otro aspecto que como padres debemos considerar.
❤️ ¿Cómo estamos respondiendo al miedo de nuestros hijos?
Cuando un niño nos dice:
“Mamá, tengo miedo de que haya un terremoto mientras estoy durmiendo”
no deberíamos responder simplemente:
“No tengas miedo”.
A veces, como padres, cometemos el error de minimizar lo que nuestros hijos sienten.
Podemos decirles:
“No pasa nada”.
“Eso es una tontería”.
“Deja de pensar en eso”.
Incluso podemos molestarnos porque no quieren dormir solos, porque nos llaman durante la noche o porque presentan conductas que consideramos exageradas.
Sin darnos cuenta, podemos estar transmitiéndoles un mensaje equivocado:
“Lo que sientes no es importante”.
El miedo del niño es real, aunque aquello que teme todavía no haya ocurrido.
Las imágenes que ha visto, las conversaciones que ha escuchado y la información que recibe pueden haber construido en su mente una sensación de peligro permanente.
Por eso, antes de corregir su conducta, necesitamos comprender qué está sintiendo.
Podemos decirle:
“Entiendo que tengas miedo. Has visto muchas noticias y eso puede asustarte. Vamos a hablar sobre lo que podemos hacer para estar preparados y seguros.”
🧠 Validar no significa alimentar el miedo
Este es un punto importante.
Validar una emoción no significa darle la razón al miedo ni aumentar la preocupación.
Significa reconocer lo que el niño está experimentando para ayudarlo a comprenderlo y aprender progresivamente a manejarlo.
El objetivo no es decirle:
“Sí, tienes razón, puede ocurrir un terremoto en cualquier momento”.
Tampoco se trata de decir:
“No va a pasar nada”.
Lo que necesitamos transmitir es un mensaje equilibrado:
“No sabemos cuándo puede ocurrir un sismo, pero sí sabemos que podemos prepararnos y que existen medidas para protegernos.”
De esta manera, transformamos la incertidumbre en preparación y sensación de capacidad, en lugar de convertirla en miedo permanente.
📱 INFORMAR TAMBIÉN IMPLICA PONER LÍMITES
Los medios de comunicación cumplen una función importante al informar sobre situaciones de riesgo. Sin embargo, la exposición permanente a noticias alarmistas puede resultar especialmente difícil para los niños.
No se trata de ocultarles la realidad.
Se trata de adaptar la información a su edad y capacidad de comprensión.
Podemos enseñarles qué hacer ante un sismo, realizar un simulacro familiar y explicarles dónde ubicarse y cómo actuar.
Pero no es necesario que un niño vea repetidamente imágenes de destrucción, escuche especulaciones sobre un supuesto gran terremoto o permanezca conectado durante horas a las noticias.
Preparar no es alarmar.
La prevención debe generar seguridad, conocimiento y capacidad de respuesta, no miedo permanente.
👨👩👧 ¿QUÉ PODEMOS HACER COMO PADRES?
Podemos comenzar por acciones sencillas:
👂 Escuchar:
Preguntar qué sienten, qué han visto y qué es lo que realmente les preocupa.
📱 Filtrar:
Elegir fuentes confiables y evitar contenidos alarmistas o especulativos.
🗣️ Explicar:
Utilizar un lenguaje sencillo y adecuado para su edad.
⏰ Limitar la exposición:
Especialmente durante las horas previas al sueño.
🌙 Mantener las rutinas:
Las rutinas proporcionan seguridad y estabilidad emocional.
🎒 Prepararnos juntos:
Tener una mochila de emergencia, identificar zonas seguras y realizar simulacros familiares puede transformar el miedo en una sensación de preparación y control.
Y si las dificultades para dormir, las pesadillas, el miedo intenso o las conductas ansiosas persisten, aumentan o interfieren con la vida cotidiana del niño, es recomendable buscar orientación de un profesional de la salud mental.
💡 UNA REFLEXIÓN NECESARIA
Informar a la población sobre los riesgos de un terremoto es importante.
Pero informar también implica responsabilidad.
No podemos construir una cultura de prevención basada en el miedo.
Nuestros niños necesitan aprender que los desastres naturales existen y que debemos estar preparados, pero también necesitan sentirse seguros en su hogar, especialmente cuando llega la noche y se apagan las pantallas.
El niño no necesita que neguemos su miedo; necesita que lo acompañemos a atravesarlo.
Y como adultos tenemos una responsabilidad fundamental:
Convertir la información en preparación, no la preparación en miedo.
🔹 INSTITUTO DE PSICOLOGÍA CIENTÍFICA
Comprender el comportamiento humano para transformar la sociedad.
Instituto de Psicologia Cientifica.
Alex Heredia Oblitas