07/07/2026
Cuelgo el teléfono y continúo borrando fuertemente la pizarra, que una vez más mis niños garabatearon con plumón indeleble (y que según yo dejé escondido) . 🤦♀️
S**o unos plumones sin tapa y los echo al tacho pues ya no sirven, encuentro algunas piezas debajo de los muebles y los regreso a su lugar recordando al mismo tiempo quienes fueron los niños que hicieron todo ello y se me viene a la mente sus miradas, su dulzura y entusiasmo al jugar. Sonrío.
Hoy me preguntaron qué es lo que menos me gusta de SER MAESTRA. No me la habían hecho antes y empecé a rebuscar una y otra vez en mi cabeza tantas incidencias que paso. Sin duda... Llegué a una absoluta conclusión:
Lo que menos me gusta de ser Maestra es la actitud de los adultos, y hasta de algunos padres. Aquellos con los que aún me falta profundizar el tema de la EMPATÍA para con sus hijos como para con la MAESTRA.
Aquellos que si una pulga les picó de seguro el colegio fue responsable, que si repitió una grosería de seguro lo aprendió en el colegio, que si peleó y lastimaron a su niño el otro fue el responsable y su niño forma la fila de víctimas...
Sí, eso es lo más difícil de ser maestra. Recibir una llamada al celular en tu hora de almuerzo y escuchar por horas el reclamo de unos padres que te hacen sentir invisible por tantas cosas que según ellos pasaron y tú ni enterada. ¿Dónde estaba la miss? Siempre estuvo ahí. Ahí estuvo la miss viéndolos en el conflicto que no fue grave, que es verlos también a ellos cómo afrontan el problema y enseñarles los valores en primera.
Jamás quisiera que nada les pase.... Pero son NIÑOS en un espacio de niños y todo ocurre entre niños. Aprenden a autorregularse, a ser autónomos, a socializar con todo tipo de personitas que solo reflejan lo que son en sus hogares.
Sí. Eso es lo más difícil para mí. Tener a los mordelones cargados y, ojalá, en un pequeño descanso no muerdan a nadie pues si lo hicieran la explicación y el sermón de los padres será muuuuuuy larga y el almuerzo se enfría. Claro, eso es en el mejor de los casos, pues en el peor de los casos la mamá del "agredido" llamará al del "agresor" y le hará los reclamos respectivos. Haciendo de un conflicto entre niños, un problema entre padres.
Sí. Eso es no sólo difícil sino incomprensible.
Esa fue mi respuesta es la pregunta dada el día de hoy. Por lo demás AMO SER MAESTRA, me olvido de todos los problemas, dolores o tristezas que pueda estar pasando. "¿Miss, jugamos a las escondidas?", ¡¡¡¡No, no, mejor al lobo!!!, Sííí... Ahí todos volvieron a ser amigos y decidimos contar para buscarlos. ¿Bailamos? y sin darme cuenta soy uno de ellos... Sana y completamente feliz.
Llega el momento de descanso y todos corren a tomar agua. Los veo.
Les enseño a limpiarse los mocos o el popó como si fueran mis hijos, los abrazo en sus pataletas como en sus logros.
Sííí. Amo ser maestra desde que tengo uso de razón. Puedo mirar a los ojos a mis primeros niños que hoy tienen casi 17 años (y que por casualidad me los encuentro) y recordar su llanto, sus primeros trazos, su sonrisa... Sus travesuras y más.
Esta pregunta fue oportuna justo en esta fecha. Amo ser maestra y a la fecha tengo una tarea pendiente.
Escrito el 6 de julio de 2019
Y me ratifico en ello. ✍️🥹
Delysa Rodel
🤗💪
LA INFANCIA SOLO TIENE UNA OPORTUNIDAD👉👣