28/07/2020
Martes, 28 de julio de 2020
El orgullo de ser peruano, no tiene final. Es un sentimiento que se lleva desde que se nace.
Este evoluciona cuando nos enseñan los colores de nuestra hermosa bandera: Rojo, de la sangre de nuestros antepasados, y el blanco simboliza los sentimientos de pureza.
Después más grandes, cantamos, a todo pulmón, las sagradas notas de nuestro himno nacional, como dice la letra: “Somos libres, seámoslo siempre”. Y eso es lo que celebramos este día, que somos libres, somos independientes y unidos.
Celebramos que después de la muerte de muchos personajes importantes, que lucharon por salir del sometimiento de naciones externas, por la abolición de la esclavitud, y por conservar nuestras raíces, al fin, hubo libertad.
Pero la historia no acaba aquí. Cada día muchas personas se esfuerzan por erradicar problemas de todo tipo, sociales, económicos, políticos… Por conservar la diversidad cultural que poseemos, y que esta no se extinga, por prepararse para en un futuro muy cercano, poder representar a nuestro país frente a otros estados, por mejorar la educación y el trabajo, etc.
Es lamentable en algún momento oír a alguien quejarse de ser peruano, que una vez que ya tuvieron éxito, no regresen a darle gracias a esta tierra que los vio nacer, y a que nuestro país crezca mucho más.
Necesitamos que las generaciones de la actualidad y las futuras no tengan miedo de gritar a los 4 vientos: ¡Amo a mi Perú! Y fortalezcan este hermoso país que tan bien nos acoge.
Estamos en épocas muy difíciles, y es cuando más debemos unirnos, respetar, y seguir normas. Para muchos es un reto difícil, pero, así es como podemos ayudar, porque el estado es cada ciudadano que lo conforma, y depende de nosotros cambiar, para bien, nuestra madre patria, nuestro Perú.