15/09/2026
Con profunda reverencia y un n**o en la garganta, despedimos a Don Raúl Berrocal, un verdadero coloso de la cultura peruana. Con su partida, se cierra un capítulo dorado, pero se abre un legado imperecedero.
Don Raúl, el Maestro de Lurín, no fue solo un educador; fue un faro de conocimiento que guio a generaciones de alumnos, inculcándoles el amor por su tierra y la curiosidad por sus orígenes. Su labor como investigador exquisito de las raíces del Perú profundo no tuvo igual. No solo buscaba hechos, sino que desenterraba el espíritu de lo andino, sintiendo una emoción tan intensa que, como un "libro abierto," contagiaba a todo aquel que tenía el privilegio de escucharlo. Su fundación del Instituto del rescate de las Raíces andinas es solo una prueba de su incansable dedicación.
Recordaremos siempre su nobleza y ese carácter especial, reflejado en la dignidad de este retrato memorial que hoy nos sirve de consuelo. Cada arruga de su rostro contaba una historia, y cada palabra suya era un tributo a la historia viva de nuestra nación.
Don Raúl, el "último patriarca de Lurín," nos deja un herencia cultural incalculable. Su voz, cargada de historia y de un amor profundo por el Perú, seguirá resonando en cada rincón que amó y en el corazón de cada persona que tocó con su sabiduría.
Que los apus te reciban con el mismo respeto y emoción que tú siempre mostraste por ellos. Descanse en paz, Maestro. Su luz nunca se apagará. Su legado es eterno y recuerdo a todos los lectores que tuve el privilegio de ser su amigo y aprendí mucho.
Dios guarde a Usted siempre Ignacio Merino D. Ver menos