14/02/2024
Todos mienten
producir, crear, imaginar, estar presente, y no, la lluvia porque sí, las conjeturas, la señora de los tendales.
14/02/2024
Todos mienten
24/12/2023
Puerto Viejo, point del surf y la tranquilidad
Alquilo febrero, Condominio Kentia
Fono: 948125 702
¿De verdad no vas a pasar por Oders en Domeyer?
Hay una lógica que cambiar producir, crear, imaginar, estar presente, y no, la lluvia porque sí, las conjeturas, la señora de los tendales.
Mucho “Ja” en el Jirón Domeyer
Sebastián Poggi ha dejado atrás el Pop de inspiración amazónica que animaba su útima serie de pinturas. En «Miradas simultáneas», su muestra más reciente, la superfice de sus lienzos no es neutra. Contiene una multiplicidad de pequeñas imágenes que obtenidas por la técnica del sublimado, sirven de base para distintos volúmenes: triángulos, cuadrados, círculos y hasta rectángulos asimétricos.
El espectador es sorprendido así con un fondo digital que da cabida a figuras geométricas hechas a mano. Un conjunto de resaltante plasticidad que habla de la soltura con la que el artista se entrega a su proceso creativo.
Más allá de ello, sus mesas de profundidad infinita, sus muebles y sus prendas de vestir, impresas con motivos fantásticos, animan el recorrido de quien visite su estudio «Oders» ubicado en el Jirón Domeyer 270 de Barranco.
Hay una lógica que cambiar producir, crear, imaginar, estar presente, y no, la lluvia porque sí, las conjeturas, la señora de los tendales.
Colaboración de Nayarak Condori.
Hay una lógica que cambiar producir, crear, imaginar, estar presente, y no, la lluvia porque sí, las conjeturas, la señora de los tendales.
21/07/2023
Cuando sabes que tus gustos no son tendencia
Estudio el tiempo posromano. El que domina la escena europea después de la caída del Imperio Romano de Occidente el año 476. Carlomagno, el rey de los Francos, es el líder de una tribu Bárbara que ha adquirido importancia y que no tarda en multiplicarla gracias a su alianza con la Iglesia Católica. El Papa Leon III lo nombra Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico el año 800.
Mi lectura de Eginhardo, biógrafo del Franco en «Vida de Carlomagno», es obligatoria. Bien por Communitas que tenía el libro, pero cuando voy en busca de algo más en Sur el librero se desconcierta. ¿Carlomagno? Consulta en su base de datos. No tenemos nada de ese autor me responde.
En medio de las altas temperaturas que se viven hoy en Italia y España, ocuparse de una historia de tantos siglos atrás. Vaya gusto. Un personaje usado por distintas ideologías como modelo civilizatorio me estimula a pensar en las maneras humanas. Es así.
23/04/2023
Hasta el cien
Me anoté en la precompra de la novela de Gustavo Rodríguez «Cien cuyes» y dejé fluir mis asociaciones. Cien años de soledad, cien por hora, cien por ciento, cien de los grandes. Debió atraparme el número cien, tan suculentamente redondo, porque al terminar de leerla me dije que debía estar yo también hasta el cien. ¡No podía decir de qué trataba!
¿De una mujer andina a la que de niña le dijeron que eran suficientes diez de estos roedores comestibles para iniciar un negocio? ¿De una decena de miraflorinos viejos que al llegar al último tramo de su existencia se sienten liberados al repetir que «envejecer es una mierda»? ¿De los lazos afectivos que acercan a distintas clases sociales en nuestro país? ¿O de un pronunciamiento a favor de la eutanasia que enfila contra el fervor católico?
Habla la editorial: La narración ofrece una mirada tragicómica a una desatendida etapa de la vida: la vejez.
Y por qué será que siendo Gustavo Rodríguez un autor leído ha concebido un grupo de adultos mayores, ancianos o vejestorios residentes en Miraflores, que nunca se enteraron de la frase que Platón, atribuyó a Socrates, su maestro: «Una vida sin examen no merece ser vivida» (siglo V a.c.). Suscriben en cambio sin decirlo la línea del poema de Rubén Darío: «Juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver» (1905).
Leí en una entrevista que a sus 54 años el autor presagia lo que se viene. Es decir, que si las edades pasan como una sucesión de estaciones, él intuye malamente el otoño. Incluso el invierno porque su mente cocina la misma certeza que sus personajes: «Envejecer es una mierda».
¿Qué ignora «Cien cuyes»?
Uno, que con acceso a un sistema de salud y algo de suerte, cada quien logra un destino propio. Dos, que el proceso de envejecimiento tiene un sabor agridulce, Y tres, que vivir y morir es lo que hay. Mejor enterarse más temprano que tarde.
Las nuevas realidades aparecen sin embargo en dos chispazos de la novela. Con Felipe Pomar, peruano, campeón mundial de surf en 1965, que en «Cien cuyes» fue profesor de tabla y primo de Harrison, personaje que se despide de la vida con cáncer y sorbos de Old Parr. En la realidad Pomar, residente en Hawai, sigue corriendo olas a sus 79 años. Y con Pollo, la única mujer del grupo de La Residencia de Ancianos. Su pelicula favorita es «Barbarella», film de 1968 estelarizado por Jane Fonda. Irónico que Pollo no siguiera siendo su fan cuando la actriz se convirtió en gurú de los aeróbicos. Irónico también, que a la fecha Fonda con 85 años declare sonriendo que está lista para despedirse de la vida. ¿Habituada a la pose, miente?
En mi discurrir descubrí al fin el tema de «Cien cuyes»: Borrar de un plumazo los avances en materia de gerontología y los conceptos de vida sana y vejez activa. Hasta el cien.
16/01/2023
Dina piscina
Grupos de andahuaylinos cambian de consigna al entrar a Lima y en vez del «Dina asesina», gritan «Dina piscina». La Presidenta entiende por donde va la cosa y los invita a darse un baño en San Juan de Lurigancho. Qué bien. La alberca más grande de la capital está permitiendo acuerdos en temas educativos, sanitarios, de transporte y hasta de esparcimiento (es inminente el traslado de la comitiva a Agua Dulce antes de volver al Ande).
Aunque uno no crea en milagros, de haberlos, haylos.
Bonita manera de entender la democracia.
Castillo Terrones presentó su candidatura como representante de los marginados de una nación que buscaba convocar una Asamblea Constituyente y redactar una nueva constitución. Con intencionalidad sacaba del mapa a otras fuerzas políticas. A profesionales, comerciantes, empresarios y a la prensa «mermelera».
Siendo ya gobernante nombró a personas poco idóneas para cargos públicos favoreciendo a sus familiares y financistas de campaña. Se hacía evidente su incompetencia para trazar políticas públicas que mejoraran el nivel de vida de los más necesitados. Pero su eficacia para promocionar a organizaciones populares invitándolas a Palacio de Gobierno. Mineros informales, reservistas, ronderos y otros grupos provincianos salían en el canal del Estado haciendo vivas al régimen.
2
Frente a una investigación periodística que le seguía los pasos, Castillo Terrones guardaba silencio. Y cuando la Fiscalía empezó a acumular pruebas en su contra acusándolo de liderar una organización criminal, trató de socavar su trabajo escudándose en el apoyo internacional.
La OEA acudió a su llamado el 20 de noviembre para evaluar la supuesta actitud golpista de la oposición. Sin descartarla y tras dos días de entrevistas con personalidades de la política, su recomendación fue la tregua entre los poderes del Estado. Sus representantes se hacían de la vista gorda ante los indicios de corrupción del Presidente, aunque ofrecían enviar un informe final que tuvo que descartarse. ¿La razón? Quien decretó un golpe el 7 de diciembre fue el propio Castillo Terrones.
3
Leyendo su mensaje ante una cámara del canal del Estado Castillo Terrones revelaba su temor. La votación de la tercera moción de vacancia del Congreso que debía resolverse por la tarde. Por lo que se ha sabido después, fue en ese escenario que el Mandatario se comunicó con el Comandante General de la Policía Nacional para ordenarle cerrar el Congreso, desalojar a los parlamentarios, detener a la Fiscal de la Nación y poner en jaque a los otros poderes del Estado.
Ni la policia ni el ejército siguieron sus instrucciones y lo manifestaron en un comunicado que tranquilizó al país. Por su parte, el Congreso, que había adelantado la moción de vacancia. contó con los votos necesarios.
Castillo Terrones se vio forzado a abandonar la Casa de Gobierno acompañado de sus familiares. Con ellos y escoltado por su guardia personal se dirigió a la Embajada de Mexico, pero no consiguió llegar. Lo detuvo la policía que lo trasladó a la DIROES, Dirección de Operaciones Especiales donde sigue preso. Dina Boluarte, quien venía desempeñándose como vicepresidenta, se convirtió en la nueva presidenta que juramentó esa misma tarde.
4
Las mañas del ex presidente nos han trasladado a un escenario con ráfagas de película de vampiros. Castillo Terrones ha declarado a través de terceros que no recuerda el momento en que decretó el autogolpe. Su vocero sugirió que podía haber estado drogado y exigió un examen toxicológico. A ojos vistas no hubo coordinación porque el ex gobernante denunció que en la sala donde está detenido entraron dos enmascarados que pretendieron extraerle sangre a lo que él se negó.
Lo dicho. Bonita manera de entender la democracia. Que lo restituyan en su cargo. Solo fue un decir. No se llegó los hechos. Quienes llegan al poder se sienten dioses. Creen que pueden burlarse hasta del sentido de realidad de los humanos.
Roma, al otro lado de la vida
La verdad, nunca he sido partidaria de apuntarme en un tour que ofrece visitar tal o cual metropoli en un día. Para que un viaje me produzca algo en la cabeza y en el estado de ánimo prefiero elegir mi recorrido y sacar a relucir la modestia. Con mayor razón en el caso de Roma que según se ha dicho solo viviendo dos vidas se la podría conocer a cabalidad. A quien le interese. Esa fue la razón por la que en mi reciente visita a la Ciudad Eterna decidí guiarme de la multipremiada película de Paolo Sorrentino «La gran belleza».
-¡Qué cinéfila!
-Si.
Cuando aterricé en la antigua capital del Imperio Romano caí en cuenta de que habiendo transcurrido ocho años desde el estreno del film, Sorrentino recibió el Oscar en el 2014, sus imágenes estarían frescas solo para mí. Me equivocaba. Bastó encontrar la puerta abierta del edificio donde tras idas y venidas, tampoco es que hubiera un cartel a lo Hollywood indicando el lugar, había reconocido el departamento de Jep Gambardella, el protagonista de «La gran belleza». De pronto me di con alguien que sin haber visto la película tantas veces como yo, formaba parte de su vida.
-¿A quién busca? -. El portero se mantuvo serio hasta escuchar mi pregunta.
-¿Aquí se hizo la película…?
-Efectivamente- me interrumpió con una sonrisa-. En este número de la calle Capo D´Africa está el departamento de «La gran belleza».
Siguió una charla breve que agradecí y comprendiendo que no podía visitar la locación porque era un departamento privado me fui. Ya en el exterior comprobé la magnífica vista del pent house. Sus propietarios ven a diario el Coliseo y los frondosos árobles del Parque del Celio.
De regreso en Lima he vuelto a leer la cita de Celine que el director de «La gran belleza» transcribe al comienzo de su película. Me he detenido en las líneas sobre el viaje como una manera de ejercitar la imaginación. De estar al otro lado de la vida.
Video: el disparo diario del cañón del Gianicolo con el que se inicia «La gran belleza». Hay que estar allí a las 12 pm.