25/07/2026
CÁLCULOS EN LA VEJIGA
Las guías EAU 2026 sobre urolitiasis establecen que, en el adulto, el tratamiento de elección para la mayoría de los cálculos vesicales es la cistolitotricia endoscópica transuretral, siempre que el acceso uretral sea posible y seguro. La prioridad no es únicamente eliminar el cálculo: también debe identificarse y tratarse la causa que permitió su formación.
1. Primero debe investigarse la causa
En los adultos, especialmente en hombres mayores, la causa más frecuente es la obstrucción de la salida vesical, generalmente asociada al crecimiento prostático benigno. También deben considerarse:
* estenosis uretral;
* residuo urinario elevado;
* vejiga neurógena o detrusor hipocontráctil;
* infecciones urinarias crónicas;
* divertículos vesicales;
* sondas u otros cuerpos extraños;
* cálculos que descendieron desde el riñón o el uréter.
La EAU recomienda evaluar, como mínimo, uroflujometría, residuo posmiccional, examen de o***a, pH, cultivo cuando corresponda, evaluación metabólica y análisis de la composición del cálculo.
2. ¿Todos los cálculos deben operarse?
No necesariamente. Un cálculo pequeño, migratorio y asintomático puede observarse, especialmente si mide menos de 1 cm y no existe obstrucción prostática, disfunción vesical ni catéter permanente.
Sin embargo, los cálculos vesicales primarios o secundarios suelen producir síntomas y tienen pocas probabilidades de expulsión espontánea, por lo que generalmente requieren tratamiento activo.
3. Tratamiento endoscópico transuretral
La recomendación fuerte de la EAU es ofrecer cistolitotricia transuretral siempre que sea posible. El instrumento se introduce por la uretra, se fragmenta el cálculo dentro de la vejiga y se extraen los fragmentos.
Puede utilizarse:
* láser, habitualmente holmio o tulio;
* energía neumática;
* ultrasonido;
* fragmentación mecánica.
Las guías consideran que estas modalidades alcanzan tasas de eliminación similares. El láser puede reducir el tiempo de fragmentación, pero la evidencia no demuestra que sea obligatoriamente superior en todos los pacientes. El empleo de un instrumento de flujo continuo, como nefroscopio o resectoscopio, puede acortar el procedimiento.
4. Abordaje percutáneo
La cistolitotricia percutánea suprapúbica se recomienda cuando el acceso transuretral no es posible o no es aconsejable, por ejemplo:
* estenosis uretral;
* uretra previamente reconstruida;
* riesgo de traumatismo uretral;
* determinados cálculos grandes o múltiples;
* algunas vejigas reconstruidas.
Consigue tasas de eliminación comparables, aunque la vía transuretral suele asociarse con menor hospitalización, menos dolor y recuperación más rápida.
5. Cirugía abierta
La cistolitotomía abierta es eficaz, pero actualmente se reserva principalmente para:
* cálculos muy grandes;
* carga litiásica masiva;
* imposibilidad de tratamiento endoscópico;
* cirugía abierta simultánea de vejiga o próstata.
Se asocia con mayor tiempo de sondaje, hospitalización y recuperación que los procedimientos endoscópicos.
6. Litotricia extracorpórea
La litotricia extracorpórea por ondas de choque es la alternativa menos invasiva, pero suele presentar una menor tasa de resolución completa en una sola sesión y puede requerir sesiones adicionales o extracción endoscópica posterior. Por ello, no es la primera elección cuando la vía endoscópica es factible.
7. Disolución farmacológica
La quimiolisis oral puede considerarse únicamente en cálculos radiolúcidos o confirmados de ácido úrico. Se realiza mediante alcalinización urinaria, buscando mantener un pH superior a 6,5 con controles frecuentes. Es una recomendación débil debido a la escasa evidencia específica para cálculos vesicales.
8. Cálculos vesicales y crecimiento prostático
Cuando existe obstrucción prostática significativa, las guías consideran seguro tratar el cálculo y la próstata durante la misma intervención, mediante RTU, HoLEP u otra técnica apropiada. Esto evita dejar sin corregir el mecanismo que produjo el cálculo.
No obstante, la presencia de un cálculo vesical no demuestra por sí sola que todos los pacientes tengan obstrucción prostática. Deben valorarse el tamaño prostático, flujo urinario, residuo posmiccional, síntomas y, en casos seleccionados, la función del detrusor.
Conclusión práctica
El enfoque actual puede resumirse así:
Cistolitotricia transuretral como primera elección → abordaje percutáneo cuando la uretra no es adecuada → cirugía abierta para cálculos muy grandes o situaciones complejas.
El láser es una excelente herramienta, pero el resultado depende también del tamaño y número de cálculos, el instrumento utilizado, la anatomía uretral y la experiencia del equipo. Para reducir la recurrencia es fundamental corregir simultáneamente la obstrucción prostática, el residuo elevado, la infección, el cuerpo extraño o la disfunción vesical que originó el cálculo.