03/09/2022
EL NIDO VACIO..... Los hijos se van; hay que aceptarlos con esa condición, hay que criarlos con esa idea, hay que asumir esa realidad.
No es que se van; es que la vida se los lleva. Ya no eres su centro.
Ya no eres la autoridad.
No diriges, aceptas.
No mandas, acompañas.
No proyectas, respetas.
Ya necesitan otro amor, otro nido y otras perspectivas.
Ya les crecieron alas y quieren volar.
Ya les crecieron las raíces y maduraron por dentro.
Ya no les caben las raíces en tu maceta, ni les basta tu abono para nutrirse, ni tu agua para saciarse, ni tu protección para vivir.
Quieren crecer...
Tienen su camino y quieren explorarlo, tienen alas , quieren abrirlas y comenzar a volar...
Tú quedas adentro.
En el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en la corteza de su estructura, en lo profundo de su corazón.
Tú quedas atrás.
En la estela luminosa que deja el barco al partir.
En el beso que le mandas.
En el pañuelo que los despide.
En la oración que los sigue.
¡En la lágrima que los acompaña!
Tú quedas siempre en su interior, aunque cambies de lugar.
Haz la vida de tus hijos tan feliz, que cuando partan, piensen en regresar, aunque solo sea para tomar tu mano y estar sólo un instante junto a ti ..
🌻
21/08/2020
¿Que programa infantil nunca dejarás que vean tus hijos?
🤔🤔🤔
09/06/2020
Te queremos compartir un Taller de Coaching para padres, que realizo nuestro Director Victor Asmat para una empresa de Liderazgo.
Se compartió varios principios de Crianza que te pueden servir.
Si te gustó, comparte y etiqueta.
Coaching para Padres
Nuestro Director dictó un taller de Coaching para Padres para los Graduados de una empresa de Liderazgo
10/05/2020
Feliz día a todas las Mamis que nos siguen en esta página.
Nos gustaría conocer a tu mamá así que hemos tenido una genial idea.
Comparte una foto tuya o en familia con tu mamá y de qué país y ciudad eres.
08/05/2020
Nada, ya no tenían nada para comer.
Con el último paquete de fideos, tres papas, un trozo de zapallo y un cuadradito de caldo saborizante Muriel había hecho un guiso.
Eso fue lo que las dos comieron, hace tres días.
Después tuvieron hambre y nada más.
Muriel miró a Millie, su hija de 7 años dormida en la cama.
El hambre te hace dormir.
Pero cuando te despierta, te corta el estómago como un cuchillo frío, sin hoja y sin filo.
Cuando Millie despertó dijo lo mismo de ayer.
---Mamá, tengo mucha hambre.
Entonces Muriel le dio un té sin endulzar y le dijo.
---Millie... Hoy vamos a comer. Lo prometo. ¿Sí?
Tomó sus elementos de trabajo y con la niña de la mano, salió a la calle... En plena cuarentena.
En la esquina de Uno Sur y Avenida Oriente. La del semáforo largo es donde trabaja Muriel.
Sentó a su hija en la vereda y tuvo su primer golpe de suerte.
En un bolsillo de su chaqueta encontró un caramelo de menta y se lo dío a Millie.
---Millie, lo peor que nos puede pasar es que nos lleve la policía. Por la cuarentena ¿Sabes...? Pero si nos llevan nos darán de comer ¿Sí...?
---Bueno mamá...
Cuando el semáforo se puso en rojo, Muriel se ganó en el centro de la calle con dos aros de ula ula y tres clavas.
Sólo había tres autos en fila. Del tercero le gritaron.
---¡Negra! ¿Que haces en la calle? ¡Estamos en cuarentena! ¡Tarada...!
Muriel ignoró el insulto. Intentó hacer girar los aros en su cintura, pero no pudo. Tampoco logró hacer malabares y una de las clavas se estrelló en el asfalto.
Avergonzada dejó pasar los autos y se fue a sentar al lado de su hija.
Era el hambre lo que le impedía ser una artista de la calle.
El hambre... Ese vacío en las tripas lo que la dejaba sin fuerza ni coordinación.
Un niño pasó por el lado de ellas. Venía de comprar pan.
Muriel lo miró y le dijo.
---Nene... ¿Me das un pan para mi hija...?
El niñó la miró y simplemente siguió caminando hasta ingresar al edificio del enfrente.
Después vino la policía. La interrogaron, les hicieron el test del olfato y la temperatura y les dijeron que fueran a casa.
Que todos debían cumplir la obligatoria cuarentena.
---¿No nos van a detener...? -Preguntó Muriel.
---No señora... No la podemos detener con una niña menor de edad... -Le contestó uno de los policías y se fueron.
Y se quedaron allí... con hambre.
Muriel contuvo las lágrimas, le había prometido a su hija que iban a comer.
Entonces vino el buen samaritano desde el edificio de enfrente.
El niño que le había negado un pan, volvía acompañado de su madre.
Traía dos bolsa grandes repletas de alimentos.
Arroz, fideos, leche, azucar, harina, pollo, salchichas, etc.
Y se los dieron a Muriel.
---Les preparé unos sandwich con queso derretido ¡Espero que les gusten...! -Dijo la mujer.
---¡Gracias señora...! -Contestó Muriel llorando.
---No llore usted y vayan a casa, tienen que cuidarse. Todos tenemos que cuidarnos.
---Señora, quiero pedirle perdón a su hijo, por pensar mal de él cuando le negó un pan a mi hija...
---No se preocupe... Fue Gabriel el que le llenó las bolsas con alimentos... Él la aprecia a usted. Siempre la mira desde la ventana, le dice "La chica del ula ula". Mi hijo es autista, casi no habla pero conoce a las personas... tiene ese don.
---Como estamos en cuarentena ¿Puede abrazar a Gabriel por mí...? ¿Y en ese abrazo darle las gracias...? Sé que a los autistas no les gustan los abrazos, menos de una mujer extraña como yo...
---Para mi hijo usted no es ninguna extraña... Chica del ula ula.
Muriel sonrió, tomó las bolsas y volvieron felices a casa.
En el camino se devoraron los sandwich de queso derretido.
En casa, y dentro de una de las bolsas había un sobre, con un poco de dinero y una nota.
Muriel la leyó abrazando a su hija. Besó a la niña y le dijo.
---¿Ves Millie...? ¡Te dije que hoy ibamos a comer, hijita...!
.......................................................
Conmovedora historia solidaria mostrada en este relato de Jon Kokura y Marcelo Adrian Sanchez, copiado del muro de Miguel y el a su vez lo copió de Roberto y Franco.
Haremos el cambio hoy?.
08/05/2020
Jajajajaja
Los niños son únicos.
08/05/2020
Este confinamiento ha traído cosas tristes, mucha frustración,estrés y dolor en muchos hogares pero también para muchas familias ha sido un momento de prueba, de profunda reflexión y re conexión: de volver a nuestra esencia amorosa, de tomarnos el tiempo para mirarnos a los ojos, de escucharnos , de alentarnos para decirnos te amo, te quiero , disfrute mucho jugar contigo ...para RE APRENDER a comunicarnos desde el corazón y dejar de perseguir el TIEMPO cuando lo más importante no son las horas sino el aquí y el ahora.
Para muchos padres es la primera vez que están dándose la oportunidad de conocer a sus hijos, y para muchos hijos es la primera vez que están tan cerca de sus padres.
Estoy segura que todos tenemos deseos de que las cosas vuelvan a la normalidad lo que no queremos es que esa normalidad implique perder todo lo ganado hasta ahora .
Eso dependerá queridas familias de que no olvidemos lo que hoy somos como familia y lo que es verdaderamente importante ❤️
María Esther Sosa