01/11/2019
El Nobel que Einstein nunca recibió
Desde 1910 y hasta 1921, Einstein fue nominado 62 veces para recibir el premio Nobel, la inmensa mayoría de las ocasiones por su Teoría de la Relatividad, sin embargo nunca consiguió el premio por ello. Exceptuando su primera nominación en 1910, la candidatura de Einstein a la Relatividad siempre encontró la oposición de al menos un miembro del Comité Nobel de Física: Gullstrand. Algunas de las razones dadas por ese comité para rechazar la Relatividad fueron: «Su trabajo no es suficientemente útil para la raza humana»; «Deberíamos esperar a tener evidencias medibles»; «Los efectos de la Relatividad Restringida que pueden ser medidos son tan pequeños que caen dentro de los límites del error experimental», o «La Teoría de la Relatividad tiene más de artículo de fe que de hipótesis científica».
En 1921, cuando evidencias empíricas confirmaban perfectamente la Teoría de la Relatividad, la nominación de Einstein al Nobel volvió a ser rechazada por el Comité Nobel de Física. Sin embargo, por aquella época esa teoría era ya tan conocida y aceptada por la mayoría de los científicos que se ponía en entredicho la legitimidad del Comité Nobel de Física. De hecho, ese año la Sección de Física de la Academia de Ciencias rechazó la propuesta del Comité Nobel y propuso a la Academia de Ciencias a Einstein para que recibiera el Nobel. Gullstrand, muy enfadado por aquella decisión, escribió dos cartas a todos los miembros de la Academia con el propósito de convencerles de que Einstein no debía recibir el premio. Finalmente, la Academia decidió posponer su decisión y, en diciembre de 1921, el premio Nobel de Física se quedó sin ser asignado.
El físico sueco Carl Wilhelm Oseen, quien entró a formar parte del Comité Nobel de Física en 1922, se había dado cuenta del problema y había nominado en 1921 y 1922 a Einstein por el efecto fotoeléctrico. Finalmente, en 1922, la candidatura de Einstein fue aceptada para recibir el Nobel de Física correspondiente a 1921 por «sus servicios a la Física Teórica, y en especial por su descubrimiento de la ley del efecto fotoeléctrico». Por entonces (diciembre de 1922) Einstein se encontraba en Japón invitado para explicar su teoría de la Relatividad y no puedo recoger el premio. Meses más tarde en julio de 1923, Einstein acudió a Estocolmo a recoger el premio por el efecto fotoeléctrico. Allí pronunció un discurso de aceptación que nada tenía que ver con dicho efecto, el cual se titulaba 'Ideas y Problemas Fundamentales de la Teoría de la Relatividad'. Sin duda, el discurso que la mayoría de los asistentes esperaban y querían escuchar.