28/05/2013
Con frecuencia algunos profesionales como docentes, locutores, cantantes, etc. sufren disfonías recurrentes u otros síntomas de cansancio vocal. Cuidar la voz es fundamental para prevenir problemas laríngeos más serios. En esta nota algunas recomendaciones
Con frecuencia los profesionales de la voz (docentes, locutores, cantantes, actores, animadores, oradores, entre otros) consultan por recurrentes disfonías o diversos síntomas que en algunos casos pueden desencadenar en verdaderas enfermedades de la laringe. Los síntomas más frecuentes son:
Síntomas Frecuentes
Disfonías recurrentes
Cansancio vocal
Disminución de la intensidad de la voz
Sensación de opresión en el cuello
Presencia de cuerpo extraño permanente
Carraspera
Voz agravada
Dificultad en el alcance y proyección frente a alta intensidad
La falta de conciencia de la voz como herramienta de trabajo hacen que algunos profesionales lleguen al abuso vocal desconociendo los elementos esenciales de una adecuada técnica vocal.
Tenemos que considerar "el cuerpo como un todo" y la función fonatoria es una de las funciones de nuestro organismo. Al hablar participa todo nuestro cuerpo, la voz no está sociada a la laringe.
En el mecanismo de la fonación contamos inicialmente con el sistema nervioso que envía una señal y a través de estímulos reflejos diversos se pone en funcionamiento el sistema respiratorio con una columna de aire suficiente para ascender desde pulmones por bronquios, tráquea y llegar a la laringe.
Allí se ponen en vibración las cuerdas vocales para luego seguir ascendiendo el Fo o tono fundamental y llegar a las cavidades de resonancia donde los diferentes armónicos van a constituir el timbre propio y característico de cada persona según sus estructuras maxilofaciales (lengua, labios, mejillas, dientes,etc)
De esta manera ese pensamiento que originariamente se inició en la corteza cerebral se constituye en voz. Esa palabra que en conjunto conforma oraciones con sentido de comunicación posee determinadas cualidades como: intensidad, melodía y musicalidad, articulación propia, velocidad y tono, que conforman la característica vocal propia de cada uno.
Existen diversos factores y hábitos nocivos que pueden incidir inciden en la calidad vocal durante el ejercicio profesional.
ATTE
FITO MONTERO