13/07/2015
LOS VEINTICUATRO AÑOS DE LOS MÚSICOS DEL GLORIOSO
Autor: Emilio Espinoza Izquierdo
Edición;
En el centro de la tierra que nombraron los más grandes sabios del planeta aquellos que dominaron el poder sobre toda la materia, ahí donde habitamos los bien nacidos a la vera de nuestro Glorioso Nacional De Ciencias es donde nos encontramos los hijos del sol de Ciencias Y Artes. Al rendir este homenaje los muchachos de hoy y siempre estamos dispuestos a esgrimir nuestros instrumentos para retumbar la ciudad, porque ahí estamos al cumplir la vigesimocuarta vez desde que volvimos, fuimos y seremos siempre los componentes de esa banda de músicos de la cual seguimos siendo los mismos; esperamos que los viejos recuerdos y los grandes anhelos que guardamos en los corazones rojos y de amor cienciano no dejen de latir para bregar en la lucha de las reivindicaciones y jornadas de lo mucho que tenemos y brindamos a nuestro siempre amado colegio, para nosotros el más inmenso; es así que estando presentes motivados por la inmensidad del cariño de las multitudes que generosas y ufanas nos brindan su caluroso estruendo de aplausos que hacen que germinen nuestros enraizados sentimientos y al paso de los años seguiremos bregando, para sentir la alegría que ha llenado de satisfacciones ciencianas a quienes estamos por las sendas de lucir en todas las praderas de lo hermoso, el bienestar de tocar para los miles y miles que acuden al majestuoso y señorial donde nos juntamos para agradecer la formación que nos han brindado los siempre presentes señores maestros; pues hoy al paso del tiempo revivimos a ellos con el anhelo más vehemente de saber que nuestros maestros sucesores estén dejando en los nuestros esa misma formación con la magnitud de los líderes como los recordamos a los genios del saber así como Oswaldo Baca Mendoza y Horacio Mayo La Rosa, como científicos; oh acaso debemos olvidarnos de los señores maestros Guillermo Rosas Loayza, Juvenal Mendoza Aytel, Miguel Gallegos, Lucio Velasquez, Luis Carpio, Santiago Arias, Victor Segovia, Victor Flores, Hildebrando Montesinos, Ruben Carrillo, Manuel Muñoz, Feancisdo Sebrian, Pedro Ampuero, Juan Arredondo, Dario Silva, Pedro Garcia, Cesar Sotomayor entre los muchos que se me van de la mente.
Con el cuerpo administrativo que lo encabezara Carlos Pezua, Americo Gallegos. Hernan Flores, Carlos Pimentel, Victor Cuentas, Fausto Cornejo, Washington Miranda, Emilio Echarri, olvidarlos no me parece bien puesto que ellos nos dieron la certeza de amar al glorioso como ellos lo amaron; luego de veinticuatro años que volvemos a ser el escuadrón que durante este tiempo estamos presentes como en los tiempos juveniles, seguimos acompasando la marcha de nuestros batallones que se encienden de rojo y nos renacen las ansias de estar siempre dando lo poco que podemos para ensalzar al más grande maestro ese ciencias de nuestro eterno amor, los hoy componentes de la gloriosa banda de ex alumnos sentimos en el corazón que estamos siempre prestos a dar luces de la formación que recibimos y del bien que podemos hacer por nuestro colegio, los ex alumnos que conformamos la banda del glorioso queremos que por siempre se distinga nuestro centro educativo y que todos y cada uno de los que hoy reemplazan a nuestros señores maestros lo hagan con el mismo cariño de los que son sus antecesores, tenemos el firme propósito de seguir organizados como de costumbre para que nuestros sucesores sigan el ejemplo, con esa deferencia de caballerosidad. Decencia y como mejor forma de ello la unión sin hipocresía y con el sentimiento de hermandad de los que solo sabemos ser nobles, tengo el grato recuerdo de haber vivido con los compañeros en esta armonía que por siempre será nuestra realidad continua, a la vez que honramos al majestuoso tenemos la firmeza de siempre estar al servicio del ejercito cienciano que concurre a la plaza mayor, de nuestra altruista e imperial ciudad esplendorosa y bella como ella sola; brindemos por que no se destruya lo que nos ha costado cariño y humildad con la pureza del consciente cienciano de lo cual nos vanagloriamos como niños que nunca olvidaran a la madre sagrada y tierna; henchido el corazón por este recuerdo tomo el instrumento y empieza la función.
CUSCO, AGOSTO DEL 2013