Al finalizar la década de los 50, ocurrió un hecho sin precedentes en América Latina: el triunfo de la revolución cubana e incidió en todo el continente. El Perú no fue ajeno y mucho menos el departamento del Cusco, y siguiendo el ejemplo cubano, los estudiantes antonianos nos desplazamos al campo, para organizar sindicatos campesinos, uno de los tantos méritos exigidos para llegar a ser militar en la juventud comunista Peruana y, en circunstancias nace el Teatro Experimental Universitario Cusco, TEUC, el año de 1964, bajo los auspicios de la Federación Universitaria Cusco. Más adelante, a mediados de la década de los 70,luego de interminables deslindes idiologicos,primero con la FUC,y posteriormente con la Asociación de Jóvenes Artistas y Escritores del Cusco –AJEAC-el Teatro Universitario se desprende del normativismo político partidario y asume su propia ruta, sin abandonar su esencia: la justicia, pero desde la perspectiva andina. Evidentemente sus pasos, fueron inciertos por el constante deseo de encontrar formas sencillas de expresión. No fue fácil eludir el acecho voluptuoso de sirenas cantarinas para que abracemos los estetismos de la moda. El año de 1992,-Año del Quinto Centenario de la Invasión Española-todas esas sirenas que nos exigían cambiar de línea, terminaron haciendo lo que nosotros hacemos por vocación. El Teatro Experimental Universitario Cusco es del Cusco y para el Cusco.