Es un proyecto totalmente autosostenido por el esfuerzo y la convicción de cada uno de sus integrantes. Nuestra escuela inicia sus actividades al inicio del año 2008, por la necesidad de un grupo de familias que buscaba ofrecer a sus hijos un espacio educativo donde pudieran ser respetados en sus intereses y proyectos. Con la inspiración de diversas fuentes, pero particularmente de la experiencia
del Pesta (creada en Ecuador por Mauricio y Rebeca Wild), es que se fue diseñando una propuesta que pudiera brindar un entorno donde la opinión de los niños y niñas fuera recogida y tomada en cuenta en el día a día. En ese proceso de búsqueda e investigación de una nueva pedagogía, en los primeros años de la Escuela, los educadores traían actividades concretas a seguir, con propuestas más dirigidas y con finalidades más específicas, aunque los objetivos no fueran cerrados o fijos. La convicción de que cada niña/o tiene su propio ritmo estaba clara desde el inicio, aunque la forma en llevarlo a cabo traía siempre nuevos retos. La constante interpelación de ir construyendo un nuevo paradigma, así como el diálogo constante entre los acompañantes, los niños/as, y las familias, fueron reforzando cada vez más la convicción y la confianza profunda en la sabiduría innata del niño y de la niña. De esta forma, en el 2014 se asientan las bases para apostar de forma clara y directa por una educación libre donde no existen currículos predeterminados ni objetivos que todos tengan que cumplir, alineando nuestra propuesta con un gran movimiento a nivel mundial que con diferentes iniciativas viene transformando profundamente la Educación tradicional.