03/02/2023
El día de hoy, es un día muy importante, debido a que se esta cumpliendo parte de una de mis metas trazadas, finalmente conseguí el grado de Magister de Pontificia Universidad Católica del Perú, recuerdo que cuando me inicie en la vida del litigio penal y recibí el carnet del Colegio de Abogados, me pregunte si estaba listo para defender a las personas que necesiten mi ayuda, me pregunte que pasaría si me tocaba un caso de 30 años de cárcel, me pregunte si estaba preparado para defender a un cliente cuya vida dependería de mí defensa, sin embargo, luego de un análisis exhaustivo me di cuenta que me faltaba conocimientos y mucha experiencia, así que decidí capacitarme y realmente estar preparado para luego regresar y poder defender con toda la confianza y el conocimiento necesario, el tiempo paso y casualmente cuando regrese a la ciudad de Cusco tras egresar de la maestría de Derecho Penal, mi primer caso fue de 30 años de pena y me di cuenta que mi corazonada era cierta, necesitaba una alta especialización y experiencia, conocimientos que me brindo la Pontificia Universidad Católica del Perú, a quien le estoy agradecida por abrirme sus puertas y brindarme esos valores y conocimientos que necesitaba para sentir la confianza que ahora tengo y que me ayuda a desenvolverme como profesional.
Sin embargo, este logro no hubiera sido posible, sin el gran apoyo incondicional de mis padres, Ines y Victorino, con quienes estoy muy agradecido, sin su apoyo jamás se hubiera hecho realidad este sueño, pero también, debo agradecer al apoyo de mis hermanos Jimena y David, con cuyo apoyo siempre cuento, gracias por siempre estar ahí, ustedes son el motor y el combustible que hace que cualquier cosa sea fácil de conseguir.
En este largo camino, digo largo camino, porque egresar de la PUCP, no es nada sencillo, ya que ponen muchas vallas las cuales son necesaria y forman tu carácter, sin embargo, quiero agradecer a dos maestros que siempre han estado ahí apoyándome, quiero agradecer al Profesor Percy Velásquez Delgado y al profesor Héctor Fidel Rojas Rodríguez, sin cuyo apoyo no se hubiera podido cumplir esta meta, muchas gracias por vuestro apoyo sincero e incondicional.