06/10/2026
Hoy es uno de esos días en los que las palabras parecen insuficientes para expresar lo que sentimos. Amanecemos con profunda tristeza al recibir la dolorosa noticia del fallecimiento de nuestro gran amigo, colega y maestro JUAN MINAYA BAUTISTA.
Hasta el último momento mantuvimos la esperanza de verlo recuperarse, de volver a encontrarlo en los pasillos, de escucharlo nuevamente en las aulas y compartir con él esa vocación que durante tantos años nos unió. Teníamos la ilusión de que la vida nos concedería la oportunidad de volver a verlo frente a sus estudiantes, entregando como siempre su conocimiento, su pasión y su amor por el arte. Lamentablemente, su enfermedad nos ha arrebatado ese deseo.
Juan fue maestro de Arte y Cultura desde el año 2002, dejando durante todos estos años una huella profunda en generaciones de estudiantes y en quienes tuvimos el privilegio de compartir con él la noble tarea de educar. Su partida no solo deja un vacío en nuestra institución; deja también un vacío entre sus amigos, colegas, estudiantes y en todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo.
Y duele aún más porque sentimos que este año no ha sido nuestro año. Primero tuvimos que despedir a nuestro querido Leoncio, luego a “Kike”, entrañables compañeros y trabajadores administrativos de nuestra institución, y hoy nos toca enfrentar nuevamente el dolor de despedir a Juan Minaya.
Tres personas que, desde diferentes responsabilidades, formaron parte de la historia y de la vida cotidiana de nuestra institución. Tres pérdidas que nos recuerdan cuánto nos une la vida compartida en estos espacios que durante tantos años hemos considerado nuestra segunda casa.
Hoy despedimos a un maestro, pero también, y sobre todo, a un gran amigo y compañero de camino. Nos quedan sus enseñanzas, las conversaciones compartidas, los momentos vividos, las risas, las experiencias y esa huella que ninguna despedida podrá borrar.
Descansa en paz, querido Juan Minaya Bautista. 🕊️
Que todo lo que entregaste durante tantos años a la educación y al arte siga viviendo en cada estudiante al que enseñaste y en cada persona que tuvo la dicha de conocerte.
Hasta siempre, querido amigo y colega.
Nuestro abrazo solidario y nuestras más sinceras condolencias a su familia, seres queridos y a toda la comunidad educativa que hoy comparte este inmenso dolor.
Este año nos ha golpeado demasiado fuerte… pero quienes se van permanecerán siempre en nuestra memoria y en el corazón de nuestra institución.