24/09/2026
Una acuarela puede mostrarnos mucho más que una escena. En esta publicación, Lima en el Arte nos acerca a una costumbre de las élites limeñas de finales de la época colonial y, a partir de la obra de Rugendas, nos permite conocer cómo era un día de playa en Chorrillos durante el siglo XIX.
Bañistas en la playa de Chorrillos, Lima. Óleo sobre lienzo (50,6 x 71,4 cm). Johann Moritz Rugendas (1802-1858).
A finales de la época colonial se convirtió en costumbre que las élites limeñas tomaran vacaciones junto al mar. La costumbre se generalizó en el transcurso del siglo XIX. Los balnearios de Lima están ubicados en la cima de los acantilados, lo que significaba que hasta los tiempos modernos el acceso a las playas fue difícil. El balneario de moda del siglo XIX era Chorrillos. Originalmente era un pueblo de pescadores indios y cuando se estableció su primera iglesia, a finales del siglo XVII, estaba dedicada a San Pedro, santo patrón de los pescadores. En la década de 1840, Chorrillos se había convertido en un floreciente lugar de vacaciones, y la comunidad indígena local encontró una nueva fuente de ingresos al brindar servicios a los visitantes. Construyeron casas rústicas, que alquilaban a los veraneantes y suministraban y guiaban mulas para llevar a los bañistas por los acantilados hasta la playa. Otro de sus servicios se ilustra en una de las acuarelas de Pancho Fierro [y en el cuadro de Rugendas aquí], donde un joven indio con el torso desnudo, que hace las veces de bañador, toma de la mano a una dama que se adentra tímidamente en el mar.