FESTIVAL DE DIABLOS Y CONGOS DE PORTOBELO:
UNA CELEBRACIÓN SINÓNIMO DE REBELDÍA Y LIBERTAD
por Roberto Enrique King
La cultura congo o conga panameña es fruto del sincretismo entre componentes de diferente origen africano y aportes del colonizador español, reelaborados en función de las necesidades de supervivencia y de organización para la resistencia de los esclavos. Esta tradición, parte inso
slayable de nuestra cultura, tiene en los pueblos de la costa de Colón a sus principales sostenedores, en los cuales a partir del 20 de enero se inicia el rito-juego, con sus pautas y personajes propios que incluyen al Rey Juan de Dios, a la Reina María Merced, el Pajarito, entre otros miembros de la “corte” conga, y los congos “plebeyos”, quienes representan obviamente a los negros esclavos, que se burlan, molestan, enfrentan y luchan contra el negrero o patrón español, representado por los diablos, especialmente por el Diablo Mayor. Este enfrentamiento entre congos y diablos tiene su máxima expresión el Miércoles de Ceniza, día en el que los congos salen a la caza de los diablos, especialmente del Diablo Mayor, con la ayuda de otros personajes llamados “ángeles”, para atraparlos, desenmascararlos y bautizarlos, neutralizándolos hasta el próximo año, y ganándole así la batalla al mal. Toda esta rica y significativa tradición folklórica, sinónimo de rebeldía y libertad, que es también una representación parateatral o cuasi teatral, porque tiene una historia, personajes, etc.,, viene siendo afectada y amenazada por las influencias propias del paso y cambio de los tiempos, por lo que es menester buscar mecanismos para preservarla y divulgarla. En razón de esto nace el Festival de Diablos y Congos de Portobelo, como iniciativa directa de los mismos pobladores y cultores de la tradición conga, a través del Grupo Realce Histórico de Portobelo y de la Fundación Portobelo. Fue en un principio estructurado como una competencia que luego pasò a ser un gran encuentro de congos, diablos, ángeles, músicos y cantalantes que creen, viven y disfrutan sus tradiciones, y que encuentran en el evento un espacio para la demostración de sus habilidades, bailes, cantos, vestuarios y máscaras, y sobre todo para la convivencia, el intercambio y la expresión de sus manifestaciones propias. Referencia: Los Ritos Cimarrones: Festival de Diablos de Portobelo en Habitantes de la memoria: Experiencias notables de apropiación social del patrimonio inmaterial en América Latina, de Arturo Guerrero, páginas 148 a 157, Bogotá, Colombia, 2005, publicación del Convenio Andrés Bello.