02/05/2025
En mayo, mes dedicado a la Virgen María, podemos reflexionar sobre su vida y su fe. Como dice el Evangelio de Lucas, "María atesoraba todas estas cosas y las meditaba en su corazón" (Lc 2, 19). La Iglesia nos invita a seguir su ejemplo de humildad y obediencia, como se expresa en el Magnificat: "Proclama mi alma la grandeza del Señor... porque ha mirado la humildad de su sierva" (Lc 1, 46-48).
En la Lumen Gentium, el Concilio Vaticano II nos recuerda que María es "modelo de la Iglesia en la fe, la caridad y la perfecta unión con Cristo" (LG 53). Podemos pedir su intercesión y seguir su ejemplo de amor y servicio a Dios y a los demás.
¡Que María nos guíe en nuestro camino espiritual y nos inspire a seguir a su hijo Jesús! Como dice San Luis María Grignion de Montfort, "La devoción a María es el camino más seguro para llegar a Jesús".