13/07/2026
🥰 Testimonio de Juanita Hernández T, en el acto académico 2026, en Hacienda la Providencia,
Bienvenidos:
Primero quiero agradecer a mis maestras. Me dicen que no son maestras, que son animadoras, pero para mí son las maestras que me ayudaron a redescubrirme y me acompañaron en mi proceso estos 4 años.
¿Qué aprendí en AMSIF?🤔
Cuando llegué, llegué derrotada. Aquí empezó mi proceso de curar mis heridas y secar mis lágrimas que nadie ve.
Aprendí que amarme no es ser egoísta, es una necesidad y un acto de amor propio. Dios me dio una vida única; por eso, aprendí a poner límites y no sentirme culpable. Yo también merezco amor, atención y paz. Cuidarme es honrar la vida que Dios me regaló.
Aprendí que todo puede ser perdonado, pero no todo debe ser permitido.
Dios no me pide que me quede donde me rompan, me pide que crezca y sepa elegir mejor. Mi paz vale más que cualquier apego. Ya no soy lo que los otros querían; entendí que siempre seré una persona mala ante la boca de alguien dolido o de alguien que ya no me puede manipular.
Entendí que el mayor reto de valentía es ser yo misma, aunque a veces sea estricta conmigo.
Mi vida es como una escultura que voy modelando. Mis caídas y errores de hoy son las bases de mi mañana. Aprendí a sanar, a darme otra oportunidad y a tener conmigo la misma compasión que doy a los demás.
Estoy aprendiendo a cuidar mi mente de lo que me destruye; mi cuerpo, porque es el templo con el que camino; y mi alma, porque allí habita mi fuerza y mi Dios. El camino puede ser árido, pero al final será grandioso.
Hoy entiendo lo valiosa que soy y decidí no ser rehén de mis cicatrices. Sé que son parte de mí, pero las lágrimas de mi pasado no borran la sonrisa de mi presente.
Camino hacia adelante, temerosa pero sin desistir. Soy una mujer vulnerable que quiere insistir, persistir y resistir. Puede que no sea perfecta, pero soy preciosa y ME AMO. He llegado a amarme por quién soy, por quién fui y por quién espero llegar a ser.
Aprendí a no olvidarme de quién llora cuando yo río.}
🥰Y aprendí a mirar siempre hacia cinco direcciones:
Adelante, para ver hacia dónde voy.👣
Hacia atrás, para no olvidar de dónde vengo.
A los lados, para ver quién me acompaña y me apoya en tiempos difíciles.🫶
Abajo, para no piso a nadie.
Hacia arriba, para acordarme de que siempre hay alguien que vela por mí.🙏
Hoy confío y siento que Dios SIEMPRE está conmigo. ¡GRACIAS AMSIF!
Atte. Juanita Hernández Torres Guadalajara 16 Junio 2026