20/02/2020
Texto de Hamer sobre los virus:
Al igual que nuestro cerebro no tiene un programa para coches y aviones, ni el corzo tiene un programa para balas tiradas con ayuda de una mira telescópica desde una distancia de dos kilómetros, nuestro ordenador cerebral tampoco está programado para cambios rápidos de lugar, que implican miles de kilómetros incluyendo zonas climatológicas totalmente diferentes y con microbios distintos. Lo que es normal para una persona que reside en Africa Central, puesto que vive allí desde la infancia y está adaptada no es ni mucho menos normal para nosotros visitantes. Un ejemplo es el inofensivo sarampión que nosotros pasamos durante la infancia. Cuando llegó a América se murieron miles de indios adultos de manera miserable, sin embargo ni un solo niño. Es cierto que se transmite el virus del sarampión, pero enfermar, sólo enferma aquella persona o aquel niño que haya pasado por el correspondiente conflicto y que en ese momento se encuentre en fase de curación. En el caso del sarampión se trata de un conflicto de los senos nasales y bucales, que tiene como contenido “esto me huele mal”, apesta”. También este sistema ontogénico de los microbios provocará un cambio drástico en la ciencia médica. La fobia tan extendida a los microbios en los círculos médicos, es una característica decisiva de nuestra medicina actual, estéril y sin alma.
Transcripción de Tomas Lopez