04/02/2021
Las situaciones que actualmente nos aquejan han evidenciado la fragilidad humana; no solo es la pandemia, además de ella, venimos arrastrando problemáticas que se han agudizado y que pareciera no tendrán fin; me refiero específicamente a la inseguridad que vivimos. Como ustedes saben el pasado 20 de diciembre desapareció la maestra Cristina, docente de la secundaria 113; hasta el momento no se sabe nada sobre su paradero, ni indicios que den tranquilidad a sus seres queridos y a sus compañeros docentes. La noticia de su desaparición sigue vigente en las redes sociales, docentes y grupos de búsqueda hemos compartido sus datos y fotografía, esperando que nuestras autoridades hagan algo; tampoco hemos visto la pronunciación de nuestras organizaciones sindicales al respecto.
Se nos han mostrado datos donde, por medio de estadísticas nos dicen a los jaliscienses que la inseguridad ha disminuido, que en lo que vamos del presente sexenio, los espacios públicos son más seguros y que debemos sentirnos tranquilos; pero, ¿estos datos muestran la realidad del día a día?, quienes enfrentamos la calle y lo caótico de la ciudad, queremos llegar lo más pronto posible a casa, porque afuera no es un espacio seguro.
Nos hace falta Cristina, el magisterio está incompleto, su familia, sus compañeros docentes, sus alumnos y el gremio magisterial demanda certezas para que sea encontrada, les solicito amigos, compañeros que sigamos compartiendo, no queremos que nuestra compañera Cristina se convierta en una carpeta más de investigación a la que no se le da solución.
Inundemos las redes con su rostro compartan por favor.