14/02/2026
Impedir que los hijos se equivoquen, que se responsabilicen de sus tareas o solucionen a sus problemas, así como mostrar una preocupación excesiva por su seguridad o controlar sus relaciones personales, les impide desarrollar su autonomía y autoconfianza. Cada persona necesita cultivar su esfuerzo, paciencia y disciplina.
“Las deficiencias y defectos qué se encuentran en los individuos adultos, así como en la sociedad que estos han construido, tiene sus raíces más profundas en la vida del niño quien no ha sido considerado ni valorado de manera correcta”
María Montessori
La realidad nos muestra que la dinámica de educación actual, estamos orillando a la “indefensión adquirida” como dice Martín Seligman. Esta es una condición psicológica en la que el individuo considera que no tiene ningún control sobre la situación a la que se enfrenta, generalmente debido a alguna experiencia previa de fracaso. Dentro de las familias la sobreprotección construye las vías por las cuales andan los seres perdidos en su misión de vida.
María Montessori decía “la verdadera espiritualidad consiste en comprender que incluso la ayuda puede ser soberbia”
Está es una invitación a reflexionar sobre nuestra manera de educar, si realmente nos centramos en lo mejor para los hijos o la que nos dicta el ego y la inmediatez desde la perspectiva del adulto.
Educar es un proceso a largo plazo, es cocinar a fuego lento, es formar para la vida.
¿Qué es lo más importante para tu hij@?