“Viví en contacto directo con la naturaleza, respetando la vida vegetal y animal; tomé consciencia de que existían problemas ambientales que urgían cambios de hábito y actitud; me motivó a involucrarme cuando me mudé a una casa campestre, sin servicio de recolecta de basura; dándome cuenta del problema y buscando la solución, se despertó mi interés por la ecología. Otra faceta de mi vida es mi
pasión por las artes plásticas y el teatro, ambos como herramientas para liberar y desarrollar la creatividad, a la vez que refuerzan el carácter y la iniciativa; eso yo misma lo viví. En un tiempo tuve la necesidad de trabajar en algo que me gustara y donde pudiera estar con mis hijos. Incursioné en el terreno de la Educación Ambiental, combinado con el desarrollo de la capacidad creadora, a través de once cursos de verano, en un espacio ideal, pero rentado. (1983-1985, 1988-1995… “Los Globos”). Luego apoyé la formación del primer grupo ecologista de la región (MAZ Medio Ambiente Zamorano, A.C.), para fundar el propio cuatro años después (Organización TIERRA VIVA, A.C.). Trabajé 5 años en el ayuntamiento como Coordinadora del Medio Ambiente. Se reforzó la idea de contar con un espacio físico adecuado, un programa ambicioso y flexible enfocado a la educación ambiental, con el engranaje de la creatividad. Las circunstancias, la perseverancia y un compromiso moral y social dieron como resultado que el lugar haya nacido! (Centro de Creatividad y Educación Ambiental). Sé que todo lo que se construye debe tener buenos cimientos. Entiendo que la desinformación, la ignorancia y la apatía son tres factores que no permiten asumir cariño y compromiso por mejorar el entorno donde uno vive. Sé que el optimismo, la acción y el amor a la naturaleza se cultivan, se contagia y se cosecha. Veo una sociedad compuesta de personas humanas, día a día más conscientes de una auténtica participación para frenar, revertir y conservar nuestro medioambiente.”
Arq. Paty Heyer