08/05/2020
Imperdible
FALLEMOS DE LA MANERA MÁS HERMOSA
“Desafortunadamente el momento más increíble en la historia de la Champions League, en realidad, no lo vi.
Tal vez es una buena metáfora para la vida de un entrenador de futbol, no lo sé. Me perdí por completo el momento de genialidad pura de Trent Alexander-Arnold. Vi la pelota salir hacia el tiro de esquina, vi a Trent caminando hacia allá, vi a Shaqiri seguirlo, pero después me volteé porque estábamos preparando un cambio, estaba hablando con mi asistente y… ya saben…
Tengo escalofríos cada vez que pienso en eso. Solo escuché el sonido, volteé al campo y vi la pelota volando hacia la meta.
Volví a la banca, miré a Ben Woodburn y me dijo: -¿Qué acaba de pasar?- y le dije -¡No tengo idea!- ¡Anfield se volvía loco! Apenas y podía escuchar a mi asistente que gritaba -¿aún hacemos la cambio?-. Jaja nunca olvidaré cuando dijo eso, estará siempre conmigo.
¿Pueden imaginarlo? 18 años como entrenador, millones de horas viendo futbol y me perdí el momento más pícaro que ha pasado en un campo de futbol. Desde esa noche, probablemente miré el video del gol de Divock unas 500,000 veces, pero en persona, solo vi la pelota tocar la red.
Cuando volví a mi oficina después del juego, no tomé ni un solo trago de cerveza, no la necesitaba, me senté ahí en silencio, con una botella de agua, sonriendo.
Fue un sentimiento que no puedo describir con palabras. Al llegar a casa, mi familia y amigos estaban ahí, todos estaban de fiesta, pero yo me encontraba tan cansado emocionalmente, que solo subí a dormir. Mi cuerpo y mi mente estaban completamente vacíos. Dormí mejor que nunca en toda mi vida.
Lo mejor fue despertar a la mañana siguiente y darse cuenta que era verdad, en realidad sucedió. Miro hacia atrás: perdíamos tres a cero contra el Barcelona en la Champions League, el peor resultado posible.
Cuando nos preparábamos para el partido de vuelta, mi charla previo al partido fue muy directa, contraria al discurso que di a los jugadores en la final de Champions League contra el Bayern Múnich con el Borussia Dortmund. No hubo “Rocky” esta vez.
En su mayoría hablé de tácticas, pero también les dije la verdad: les dije que teníamos que jugar sin dos de los mejores delanteros del mundo, y que todo el mundo pensaba que era imposible y, seamos honestos; probablemente era imposible, pero porque son ustedes, justo porque son ustedes, tenemos alguna posibilidad.
Realmente creí eso. No se trataba de sus habilidades como futbolistas; se trataba de quiénes eran como seres humanos y todo lo que habían superado en la vida. Solo añadí algo más: si fallamos, fallemos de la manera más hermosa.
Por supuesto, es fácil para mi decir esas palabras. Solo soy el tipo que grita desde el área técnica, es mucho más difícil para los jugadores hacerlo. Pero gracias a esos chicos y gracias a las 54,000 personas en Anfield, logramos lo imposible. Lo bello del futbol es que no puedes lograr nada por ti solo, nada, créeme.
Para mí el futbol es lo único más inspirador que el cine: despiertas en la mañana y la magia es real: noqueaste a Drago, realmente sucedió.”
Jurgen Klopp sobre la semifinal de vuelta de la Champions League, el 7 de Mayo de 2019.