04/07/2025
Apreciados alumnos de sexto grado,
Hoy resuena en nuestros pasillos el último timbre que marca el fin de su educación primaria. Es un sonido agridulce, ¿verdad? Por un lado, la emoción de lo que está por venir; por el otro, la nostalgia de los años que dejamos atrás. Como su director, he tenido el privilegio de verlos crecer, no solo en estatura, sino en conocimiento, carácter y espíritu.
Recuerdo sus primeros días, llenos de curiosidad y un poco de timidez. Los hemos visto transformarse en jóvenes capaces, con mentes inquisitivas y corazones generosos. Cada reto que superaron, cada lección aprendida, cada amistad forjada dentro de estas paredes ha sido un peldaño en la escalera de su desarrollo. Se llevan consigo no solo un diploma, sino un cúmulo de experiencias, valores y la base sólida que les hemos ayudado a construir.
Ahora, la puerta de la secundaria se abre de par en par. Es una nueva etapa, con nuevos desafíos y oportunidades. Es normal sentir algo de incertidumbre, pero quiero que sepan algo con absoluta certeza: están preparados. Cuentan con las herramientas académicas, la resiliencia y la inteligencia emocional para enfrentar lo que venga. Abracen lo desconocido con valentía, sigan cultivando su curiosidad y nunca dejen de perseguir sus sueños.
Esta escuela siempre será parte de su historia, y ustedes, de la nuestra. Siempre los recordaremos con orgullo y cariño. Vuelen alto, brillen con su propia luz y hagan de su camino un ejemplo de perseverancia y éxito.
¡Felicidades, generación 2025! Estamos inmensamente orgullosos de ustedes.