27/09/2026
Ayer me preguntaron por qué me enfermaba tan seguido y revisando mis videos...siempre estuve mal de muchas cosas (tema para hablar del por qué después, hoy en dia agradezco al fin tener mejor salud), pero nada nunca frenó mi danza, recuerdo que en esta presentación también me moría del dolor en todo el cuerpo, pero mucho más de las rodillas. Intenté dar todo de mí y que nadie se diera cuenta de que me estaba quebrando, en el segundo 48 se puede apreciar mucho más cuánto me dolía y cómo me tambaleaban las rodillas porque las tenía muy mal. Aun así, bailé con todo mi corazón, porque no sabía si iba a ser la última vez, o una de las últimas veces, que pudiera bailar.
Creí que no me recuperaría. Por eso, aunque tenía prohibido bailar o hacer cualquier actividad física en la que tuviera que flexionar las rodillas… yo lo hice. Y aún peor: con zapatillas. Quería que, si iba a ser mi última vez, lo hiciera como se debía, recuerdo que, cuando acabó la presentación, me subí lo más rápido que pude a la azotea del lugar, necesitaba un espacio abierto y estar a solas, las lágrimas simplemente se me salieron por todo, por la emoción de escuchar al público aplaudirme, el dolor tan inmenso que sentía en mi cuerpo y ese dolor gigante en mi corazón al pensar que quizá tendría que abandonar la danza.
Afortunadamente, poco a poco me fui rehabilitando, mis ligamentos fueron reaccionando favorablemente y hoy sigo aquí, bailando con todo mi corazón🥰, durante mucho tiempo ni siquiera pude darle todo de mí a la danza porque no tenía tiempo. Ser bailarina, ingeniero civil y dedicarme a tantas otras cosas que algunos de ustedes conocen me consumía demasiado (más la ingeniería) pero, a pesar de todos los eventos catastróficos que han pasado, la danza me ha mantenido de pie, me da esperanza, alegría y satisfacción. Es una de las cosas más puras y lindas que tengo en mi vida, y una de las cosas por las que tanto he luchado, he estudiado y, claro, también he llorado