08/10/2018
HELIO FLORES, UN ANIVERSARIO MÁS DE SU EXITOSA VIDA…
Por Iris Gloria Esperón V.
Don Helio, como le llamamos, desde siempre, ha sido todo un “personaje”.
Mis recuerdos de él se remontan a los años 50’s como vecinos en el Frac. Veracruz. Solía ser, serio, callado, siempre con una mirada amable, parecía observar todo para luego procesarlo y convertirlo en “monos” con contenido y forma que nos hacían sonreír, reflexionar y “pensar”.
Sus caricaturas y aportaciones artísticas, promocionaron innumerables eventos de la vida universitaria que dejaron su huella, y su inicio como caricaturista profesional fue en el Diario de Xalapa y en “La Gallina”.
En 1960, Helio Flores, Rubén Sánchez Galindo, Jorge Pensado y otros compañeros de Arquitectura nos apoyaron a un grupo de alumnos de Letras, con el diseño y materiales para la construcción de la primera Cafetería que tuvo la entonces Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias. A la inauguración de esta Cafetería asistieron grandes personalidades, entre ellas: Emilio Carballido, Sergio Galindo, Jorge A. Manrique, Guillermo Barclay, Xavier Tavera, David Ramírez Lavoignet, César Rodríguez Chicharro, Othón Arroniz y otros maestros y compañeros.
Por otro lado, el flamante laboratorio de idiomas, donado por la Fundación Rockefeller a la Universidad Veracruzana como complemento didáctico para la enseñanza de idiomas, fue motivo de una bella caricatura en naranja y amarillo que ilustra con humor, la modernidad de este laboratorio que fue el primero en el estado de Veracruz.
Siempre vinculado a su terruño y a la U.V., apoyó en 1962, con un cartel promocional de los primeros cursos auto-financiables que se ofrecieron en la Universidad. Se trataba de cursos intensivos de inglés básico, ofrecidos a universitarios y al público en general. Él fue uno de los alumnos que inició el estudio formal del inglés usando este equipo de vanguardia. Después, partió hacia Nueva York becado a realizar estudios de su especialidad.
Egresado del Colegio Preparatorio de Xalapa, dibujó el icónico patio del Colegio (1964), en el que aparece una parte de la escalera (tan recordada por muchos de nosotros), con un texto significativo: “ARRAIGADO EN SU TRADICIÓN DE CULTURA, EL SER UNIVERSITARIO FLORECE EN LA RESPONSABILIDAD COMUNITARIA, EN LA EMULACIÓN Y SUPERACIÓN INTELECTUAL, EN LA MISIÓN DE SERVICIO COLECTIVO Y EN LAS ALTAS MIRAS DE COMPORTAMIENTO SOCIAL.” Esta máxima anónima la ha practicado cabalmente Helio Flores.
Años más tarde, colaboró de manera desinteresada y entusiasta con la “Fundación Colegio Preparatorio, A.C.” al diseñar el cartel para anunciar el “Baile del Recuerdo” que se llevó a cabo en el Colegio Preparatorio para conmemorar los 140 años de su fundación.
Desde hace más de tres décadas, sus cartones aparecen en el “Universal” y en un sinnúmero de revistas y periódicos capitalinos. Además, han salido a la luz pública cuatro libros de su autoría: “Aventuras extravagantes del infante Patatús”, “Viacrisis”, “Un Sexenio Inolvidable” y “El Hombre de Negro”, éste último en una bella edición de lujo.
Con más de 15 premios otorgados por Organismos de México, Canadá, Turquía, Cuba, Bulgaria, Grecia, Yugoslavia, e Italia, ha sido considerado durante varios años, como uno de los mejores caricaturistas de México y de América Latina. Algunas de sus caricaturas se encuentran en Basilea, Suiza y en la Biblioteca del Congreso en Washington. Además, ha participado como Jurado en concursos internacionales de Caricatura.
La fuerza de sus cartones, la crítica atinada en el momento preciso y su profundo contenido, hace que esos “monos” azorados ante la incongruencia de las autoridades, representen a millones de mexicanos que desean levantar la voz por la injusticia, por el engaño, y por el cinismo de muchos gobernantes y “servidores públicos”. Helio, hombre de “pocas palabras”, logra que el “lector” perciba la realidad atrás de cada uno de sus cartones: sucesos que entristecen y “duelen” a un alto porcentaje de la población. Quizás, a diferencia de muchos cartones, los de Helio, hacen pensar y desear un cambio substancial en el país. Las promesas incumplidas, el mentir de manera constante, ha dado como resultado que el lenguaje de los políticos se devalúe y que su credibilidad se haya disminuido de manera alarmante. En cambio, el arte gráfico de Helio adquiere cada día mayor relevancia nacional. Su congruencia, valentía y objetividad al describir los acontecimientos del país, indudablemente son un ejemplo de lo que debe ser el periodismo profesional: servir al pueblo. La crítica debe ser un llamado a nuestra conciencia para buscar mejoras constantes colectiva e individualmente, y ser un recordatorio de la responsabilidad del ciudadano y del universitario ante sí mismo y ante la sociedad.
Helio, ayer y hoy sigue siendo el mismo en cuanto a sus valores, sus convicciones y sus ideales. Su trayectoria profesional ha mostrado que cuando se conjuga la pasión por el trabajo, la lealtad a sus principios y la calidad humana, el resultado no puede ser otro, que el respeto, admiración y reconocimiento de Instituciones como en este caso, el doctorado “Honoris Causa” otorgado por la Universidad Veracruzana, en 2008. ¡Que sigan los éxitos, Don Helio!.