La Defensoría de los Derechos Universitarios fue creada por Acuerdo del Rector Dr. Raúl Arias Lovillo de fecha 6 de octubre de 2006, aprobado por el H. Consejo Universitario General el 23 de noviembre del mismo año como un órgano independiente, con la función de tutelar y procurar el respeto de los derechos que la legislación universitaria otorga a los miembros de la comunidad universitaria, otorgándosele las atribuciones de: Conocer y resolver las quejas que a título individual formulen los integrantes de la comunidad universitaria, cuando consideren que se han violado los derechos conferidos por la legislación universitaria; o cuando se alegue que no se ha dado respuesta a solicitudes o peticiones dentro de un plazo razonable; solicitar informes y practicar las investigaciones necesarias para el conocimiento del caso; proponer soluciones a las autoridades y funcionarios de la Universidad que correspondan; formular recomendaciones y observaciones a las autoridades y funcionarios de la Universidad; desahogar las consultas que, en materia de derechos universitarios le formulen los miembros de la comunidad universitaria; procurar la conciliación entre las partes, respecto al conflicto que enfrenten; conocer las quejas sobre evaluaciones académicas practicadas a los alumnos, solamente por cuanto hace a violaciones del procedimiento establecido en el Estatuto de los Alumnos; Solicitar se tomen medidas precautorias, con carácter provisional, para evitar daños de difícil reparación. Siempre y cuando se refieran a hechos ocurridos dentro del término de ciento veinte días naturales. Quedando exceptuadas de su competencia, las afectaciones de los derechos de carácter colectivo y las afectaciones de los derechos de carácter laboral. Para su funcionamiento cuenta con un Defensor de los Derechos Universitarios que es designado por el H. Consejo Universitario General y dos Defensores Adjuntos, nombrados por el Rector a propuesta del Defensor. Quien respetando la naturaleza de la figura del Ombudsman Universitario, actúa con independencia, legalidad, imparcialidad y confidencialidad en los asuntos en que interviene; así como con tolerancia, pero a la vez con energía en la toma de decisiones, para cumplir con la misión de fomentar y promover la cultura del respeto de los derechos humanos y universitarios de los integrantes de la comunidad Universitaria.