03/02/2024
Siempre he escuchado la frase "hay que vivirla" (la vida) "la vida sólo es una" como impulso a hacer algo en ese momento, como una compra quizá innecesaria, una desición arrebatada, que quizá genera ansiedad por la espera, paciencia y constancia que requiere.
Me explico, el ahorrar, el aguantar en un trabajo que no te gusta pero solo por un tiempo, el darle tiempo a la relación antes de decir "te amo" o "vivamos juntos", el hacer un viaje o salir de antro aunque te toque trabajar, el gastar dinero en vez de invertirlo en tu futuro... Esas pequeñas desiciones que requieren paciencia porque los resultados de un ahorro, de una relación estable, de la realización de un sueño no se ven en unos meses, ni siquiera en un par de años...
Esta frase de "la vida sólo es una" me parece que no es errónea en sí misma, sino que se permea en un contexto y que se contrapone a tener una mejor vida. En el sentido de que en el momento tenemos una visión muy corta, o en todo caso solo tenemos la retrospectiva.
Me parece que a nuestras generaciones y a ciertos contextos sociales, en general, nos ha hecho falta una visión más amplia de lo que es la vida. Qué no es un vivir hoy y mañana ya no, sino despertar y volverse a encontrar a veces con las mismas personas, las mismas frustraciones, los mismos problemas... Y aquella desición arrebatada termina sin cambiar nada nuestra realidad, o peor aún cambiando todo lo que antes pudo ser controlable y, en nada, nos lleva a un cambio radical que quizá en realidad no deseábamos.
De la misma forma creo que así es la visión de los niños. Los vemos como el bebé que llora y solo queremos callarlo, vemos al niño que hace muchas preguntas y br**ca demasiado y queremos que se calle y se esté quieto, vemos al adolescente malagradecido que de todo se queja y solo queremos que se calle, obedezca y agradezca, y de repente tenemos a un adulto que se queja de su niñez, de su juventud, que cuenta anécdotas de las que jamás nos enteramos, sentimientos que desconocíamos, y ya no lo podemos callar.
Esa es, les comparto, mi motivación para tolerar ciertas actitudes, situaciones abrumantes, y seguir en casa apesar de las afectaciones económicas que esto genera.
Creo totalmente que, a diferencia de la visión en la que que se encasillan a las personas por edades, podemos ver la complejidad que representa ahora y en un futuro, los cambios irremediables que tendrá a lo largo de su vida, las desiciones y gustos que no nos gustarán, y cómo nuestro amor y apoyo deberá ser incondicional, aún cuando rompa mis esquemas, mis deseos, mi forma de ver las cosas...
Una visión general de la vida puede darnos una buena vida, una visión general de lo que implica ser una persona puede ayudarnos a criar buenas personas.
Recuerda que estás frente a un proyecto de 20 años, y si sale bien, el resto será más sencillo.