30/07/2026
El 30 de julio de 1811 el IH Miguel Hidalgo Y Costilla ex cura de Dolores Guanajuato, era fusilado por sedición y alta traición divina y terrenal a la corona española. Después del difícil proceso que enfrentó el cura Hidalgo frente al tribunal de la Inquisición, la destitución eclesiástica y excomunión espiritual, frente al pelotón militar se cerraba de forma radical la hecatombe que inicio 10 meses atrás.
Con la muerte del ex cura de Dolores se cerraba la primera fase de la guerra de independencia mexicana, caracterizada por la desorganización de las huestes y el aglutinamiento de grandes masas humanas que desalojaron los siglos de frustración racial que estaba guardada en el corazón de indígenas, castas y criollos, período de masacres de españoles peninsulares muchas veces bajo el auspicio del poder secular y militar amparado en Hidalgo, una fase que a duras penas pudo vislumbrar un poco del programa social que emprendería su sucesor José María Morelos Y Pavón, la falta de coerción, de una dirigencia bien encaminada y, sobre todo, de un proyecto fuerte de independencia evitaron tal vez un resultado favorable o al menos competente. La guerra de Hidalgo es un “frenesí” que se gana el lugar en la historia, por ser la fecha en que se levantó la voz por la libertad e independencia de la américa septentrional, la chispa que encendió el Teólogo liberal, el Cura de los Curas cimbró las bases del imperio más extenso de ultra mar y encendería la llamarada de la fase de organización.
Tus hermanos no te olvidan y guardan eterna gratitud y memoria a tu nombre.
CON LA FUERZA DE LA RAZÓN Y LA PUREZA DE LA VERDAD.
Supremo Consejo de la República Mexicana.