30/06/2026
Hay lugares a los que uno regresa y descubre que, aunque el tiempo haya pasado, la esencia permanece… y eso fue exactamente lo que sentí al volver a un evento de COPARMEX después de varios años.
Fue un enorme gusto reencontrarme con tantas caras conocidas, abrazar a amigos empresarios y volver a coincidir con mujeres y hombres que, desde diferentes sectores, siguen levantándose todos los días con la convicción de construir un mejor Veracruz y un mejor México.
Me emocionó ver a una COPARMEX más fuerte, más consolidada y más comprometida que nunca con su propósito de impulsar empresas que generen bienestar, desarrollo y oportunidades para nuestras comunidades.
Cada ponencia fue una invitación a recordar que el verdadero liderazgo no se mide por lo que logramos para nosotros, sino por el impacto que dejamos en quienes nos rodean. Y mientras escuchaba a los ponentes hablar sobre transformar nuestras comunidades, nuestro país y nuestro mundo, no podía dejar de pensar que esa transformación también comienza todos los días en un salón de clases.
Desde la educación tenemos el enorme privilegio —y la gran responsabilidad— de formar a las próximas generaciones de ciudadanos, emprendedores y líderes. Porque las empresas transforman economías, pero la educación transforma personas; y son las personas las que terminan cambiando el mundo.
Salí de este encuentro profundamente inspirada y con la certeza de que cuando empresarios congruentes, instituciones comprometidas y ciudadanos con propósito caminan en la misma dirección, el futuro deja de ser una promesa y comienza a construirse.
Gracias, Coparmex Veracruz , por seguir siendo ese espacio donde las ideas se convierten en alianzas, las conversaciones en proyectos y el compromiso en acciones que fortalecen a nuestro estado y a nuestro país.
Regresé a mi colegio con más inspiración, más esperanza y la convicción de seguir formando niños que algún día también serán esos empresarios, líderes y ciudadanos que México necesita. Colegio Monsiváis
Porque al final, todos compartimos la misma misión: construir un país del que nuestras futuras generaciones se sientan profundamente orgullosas.