29/01/2024
Nayeli "N" comparte su experiencia con la infidelidad a su marido. Pobre Josué "N".
Yo me casé enamorada y convencida de que el matrimonio era para siempre, nunca imaginé que sería infiel a mi marido. Pero cuando llevas años casada y has tenido hijos ya no eres la misma persona que juró amor eterno. A mí mi pareja todavía me gustaba cuando me lié con el otro, pero claro, después de tanto tiempo la pasión ya no es la misma. Teníamos la frecuencia sexual de una pareja típica con hijos: lo mismo que una semana echas dos polvos luego pasas más de medio mes sin probarlo.
En ningún momento sentí el morbo de lo prohibido. Solíamos quedar una vez cada 15 días, siempre en su casa, su esposa vivía en otra ciudad y era lo más fácil para no exponernos. Él me preparaba la cena y nos contábamos lo que habíamos hecho desde la última vez. Lo nuestro no era puramente sexual, incluso hubo alguna vez que no lo hicimos. Casi parecía un matrimonio paralelo, más una amistad con buen s**o que una mera relación de amantes fogosos. Lo pasábamos bien en la cama, pero tampoco me ponía los ojos del revés y no hice cosas con él que no hubiera probado con mi marido.
Mientras tanto, en mi casa todo seguía igual. Yo volvía a las dos de la mañana y, sin ni siquiera ducharme, me ponía el pijama, me metía en la cama, le daba un beso de buenas noches a mi marido y dormía abrazada a él. Al día siguiente me levantaba, preparaba a los niños para llevarlos al colegio y me iba al trabajo, como hacía siempre. En los dos años en que fui infiel el hecho de tener un amante no cambió nada de mi vida.
Está mal engañar a tu pareja, lo sé, porque incumples lo que prometiste como adulta responsable, pero como él no se enteró y no le hice daño me parece menos grave. No creo que esta historia me cambiase en nada, mi esposo jamás me dijo que hubiese notado algo nuevo. Camuflaba mis citas bajo la forma de cenas con compañeros de trabajo o cine con amigas. Mi marido colaboraba muy poco en la casa y en eso también tengo la conciencia muy tranquila porque cuando quedaba con mi amante siempre lo hacía después de dejar a mis hijos bañados, cenados y acostados, nunca los descuidé para irme con él.
Sí, lo volvería a hacer. Más aún después de ver cómo luego fracasó mi matrimonio. Es más, si alguna vez vuelvo a tener una pareja, me gustaría seguir manteniendo mi relación con él. Después de cuatro años viéndonos, le he cogido cariño. Tampoco le contaría a mi nueva pareja que fui infiel en mi matrimonio, y no porque me avergüence, sino por respeto a mi exmarido.
Si yo hubiese visto a mi esposo besándose con otra me habría parecido fatal, la verdad. En realidad creo que la infidelidad nos da miedo porque supone una amenaza a nuestra forma de vida y la rechazamos porque provoca muchísima inseguridad. Pero si te garantizaran por escrito que a pesar de la infidelidad tu vida de pareja iba a ser igual, mucha más gente lo entendería y lo aceptaría. Dos años después de que yo empezase esta historia, mi marido me dijo que quería divorciarse porque no le gustaba mi forma de ser, ¡después de 16 años y dos hijos! Poco después descubrí unos mensajes que se había mandado con una mujer en los últimos días de nuestro matrimonio y en uno de ellos le decía que la quería mucho. Me pareció muy ruin. Habría preferido que me contase la verdad. Pero claro, quién soy yo para pedir sinceridad... Al menos yo nunca le dije 'te amo' a mi amante"