23/02/2015
¿Y LA EDUCACIÓN?
Uruapan Mich a 23 de Febrero de 2015
Por Osiris Ortiz Contreras
Nuestro país se encuentra en los últimos lugares en cuanto a la educación se refiere, las encuestas realizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) nos arroja como un país que tiene bastante deficiencia en la educación, nos ponen con dificultades para comprender lo leído e igual manera como un país que no sabe las cuentas básicas como la suma, resta, multiplicación y la división.
Como en los años anteriores, nuestra nación se encuentra a la zaga respecto del resto de la comunidad de la OCDE y de los países del G-20, dado que ocupa la posición 34 de 36 economías en el porcentaje de población con bachillerato entre 25 y 34 años, y el sitio 32 de 37 países en el porcentaje de población atendida con educación superior en el citado nivel de edad.
En nuestro país, su mayor porcentaje de habitantes es de jóvenes con la edad para terminar una carrera y es nuestra juventud a la que se le está negando un derecho, el derecho de ir a la escuela Son pocos de nuestros jóvenes los que logran ingresar a una universidad pública y más pocos aun los que pueden ingresar a una privada. Citaré una nota que saca el periódico La Jornada publicado el 10 de abril del presente año, en el cual dice y da la cifra de los 126 mil 753 estudiantes aspirantes que presentaron el examen de selección para ingresar a alguna de las 108 carreras que ofrece la máxima casa de estudios del país, sólo fueron seleccionados 11 mil 348, cifra que equivale a 9.95 por ciento, por lo que 91 por ciento de los que hicieron la prueba no pudo obtener un lugar en la institución.
Estas cifras que año con año van en aumento dan de mucho de qué hablar. Primero nos dice que no hay verdaderamente espacios para cubrir la necesidad de nuestros jóvenes para ingresar a una institución, las universidades no tienen la capacidad para tener en sus aulas a estos jóvenes, las pocas escuelas públicas que hay están en muy mal estado, las que se encuentran en los lugares más apartados y también pobres ya se están callando o sus alumnos toman clases en la sombra de un árbol. Dos, no se está llevando un verdadero programa desde la los niveles básicos para que el joven al hacer su examen ya vayan con las herramientas básicas y puedan pasar sin ningún problema, al realizar su examen para ver si quedan en algunos de los pocos espacios educativos.
Los jóvenes que vienen de escuelas como las descritas arriba se enfrentan con otros que estudiaron en una preparatoria privada y son rechazados por la carencia de conocimientos y tercero, la otra cuestión, a mi punto de vista la más fuerte es la cuestión económica, si la familia mexicana no cuenta con lo indispensable para comprar la canasta básica, menos va a tener para poder educar a sus hijos y es la necesidad la que los lleva a trabajar a temprana edad o el que se enliste en las filas y nutran al crimen organizado sino quieren morirse de hambre.
Y, por si fuera poco, México ocupa el último lugar en la expectativa de graduación en el bachillerato (con 47%) y en gasto por alumno, y el penúltimo sitio en la tasa de graduación en nivel superior, con 20%.
Nuestro país ocupa la segunda posición en cuanto al gasto público total más bajo en todos los servicios, incluyendo educación y salud, sin embargo, de esa inversión se destina 20.3% a la educación, con lo que logra tener un gasto de 6.2% en ese rubro como porcentaje del producto interno bruto (PIB), igual al del promedio de los países de la OCDE.
Lo que se necesita es que verdaderamente se le apueste a la educación, con una inversión a la ciencia, aumento de espacios para que más jóvenes puedan seguir estudiando y que estos espacios estén equipados para que se puedan realizar prácticas que confirmen lo aprendido en el aula, que no sea a la seguridad quien reciba más presupuesto de la nación.
Si verdaderamente se quiere sacar a nuestro país del atraso en el que está, es la educación quien debe de recibir el mayor apoyo gubernamental. De la educación de cada país dependerá al cien por ciento su futuro