09/08/2023
El azul maya, un avance tecnológico
El interés por obtener nuevos colores y optimizar la aplicación de los materiales con que ya se contaba fomentó la búsqueda de medios para alterar la tonalidad de los minerales exponiéndolos al calor, así como el uso de colorantes orgánicos que permitieran modificarlos; aunado a esto se desarrollaron pigmentos artificiales o lacas, creados a partir de algunos colorantes orgánicos estabilizados en medios cristalinos, arcillas o sales, para dotarlos de mejores características. Un ejemplo importante de este avance tecnológico fue la creación del azul maya, compuesto formado por el colorante añil o índigo fijado por medio de calor dentro del núcleo de la estructura de arcillas de paligorskita y sepiolita, con lo cual el azul añil cambiaba a un color azul turquesa (cfr. Reyes Valerio, 1993; Magaloni, 2000).
Asimismo, se crearon variantes de este compuesto colorido agregando otros colorantes para modificar el tono azul y crear matices de verde maya; ambas gamas de pigmentos sintéticos fueron ampliamente utilizadas en toda el área maya y su uso permeó hasta latitudes meridionales en Cacaxtla, Tajín y la Huasteca, donde se emplearon variedades que ejemplifican el comercio de los materiales provenientes de la península de Yucatán, modificados localmente... En las pinturas de Tajín, Veracruz, se emplearon lacas de diversas tonalidades de azul y verde; aquí se aprecian las del Edificio I, conjunto Tajín Chico. Texto: Amaranta González Hurtado. Foto: Citlali Sánchez. Cortesía: Proyecto LPMPEM-IIE-UNAM. Arqueología Mexicana, núm. 162, p. 50.
https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/la-tecnica-mural-prehispanica