05/09/2026
¿DÓNDE ESTÁ EL DINERO DE LOS TRABAJADORES DEL COBACH?
SUICOBACH bajo cuestionamiento: integrante de su propia Comisión de Vigilancia coloca la transparencia en el centro del debate
TAPACHULA, CHIAPAS.— El tema ya no puede reducirse a una disputa interna dentro del Sindicato Único Independiente del Colegio de Bachilleres de Chiapas (SUICOBACH). Cuando lo que está en discusión son recursos aportados por trabajadores, la pregunta es mucho más seria: ¿dónde está el dinero y quién está obligado a rendir cuentas?
Gloria de Aquino Martínez no es únicamente una persona cercana a la actual dirigencia. El propio directorio público del SUICOBACH la identifica como secretaria de la Comisión de Vigilancia, mientras que Esdras Humberto de León Pinto aparece como secretario general del Comité Ejecutivo 2021–2027.
Por ello adquieren especial relevancia los señalamientos atribuidos a De Aquino Martínez respecto de presuntos malos manejos financieros, posible utilización de recursos con propósitos políticos, incremento patrimonial y eventuales beneficios otorgados a familiares o personas cercanas.
Hasta este momento, tales señalamientos deben entenderse como acusaciones que requieren documentación, investigación y derecho de respuesta, no como hechos judicialmente acreditados.
Pero existe un asunto que merece una explicación inmediata: el FEASYR.
Documentación difundida por el propio sindicato define al FEASYR como el Fondo Económico de Apoyo Social y para el Retiro, mediante el cual el trabajador, al cumplir los requisitos correspondientes, recibe el monto de sus aportaciones y los intereses generados.
Por eso las preguntas son inevitables:
¿Cuál es actualmente el saldo total del FEASYR?
¿Cuánto aporta cada trabajador y cuánto se ha acumulado?
¿En qué institución bancaria están depositados esos recursos?
¿Quién o quiénes tienen facultades para disponer de las cuentas?
¿Cuántos préstamos se han otorgado, cuánto se ha recuperado y cuál es la cartera pendiente?
¿Existe una auditoría externa del fondo?
¿Por qué no se presenta públicamente un estado financiero actualizado, detallado y verificable ante los agremiados?
Más delicado aún sería comprobar que recursos destinados al retiro o apoyo social de los trabajadores se encuentren bajo control de una instancia distinta a la establecida por sus propias reglas. Si alguien sostiene que el dinero quedó en manos de la Dirección General del COBACH, deberá exhibir los documentos que acrediten bajo qué convenio, acuerdo, cuenta bancaria o disposición jurídica ocurrió.
No bastan declaraciones de ninguna de las partes.
El SUICOBACH cuenta incluso con una estructura de vigilancia y transparencia. Su página institucional publica apartados relacionados con finanzas y recursos públicos. Precisamente por ello, ante acusaciones surgidas desde una integrante de su propia Comisión de Vigilancia, la respuesta tendría que ser documental: estados de cuenta, auditorías, ingresos, egresos, préstamos, intereses y saldo disponible del FEASYR.
La transparencia no consiste en pedir confianza. Consiste en enseñar las cuentas.
Y tampoco puede convertirse el patrimonio de los trabajadores en instrumento de negociación para elecciones sindicales, grupos políticos o intereses personales. Si existen pruebas de una conducta de esa naturaleza, deben presentarse ante las instancias competentes.
Lo mismo debe aplicarse a cualquier señalamiento sobre supuesto financiamiento político, crecimiento patrimonial o contratación de familiares: que se investigue, que se documenten los hechos y que exista derecho de respuesta para las personas señaladas.
Pero una cosa es indiscutible: los trabajadores tienen derecho a saber qué ocurre con cada peso que aportan.
Esdras de León tiene una oportunidad para despejar las dudas
La dirigencia sindical puede terminar con las especulaciones mediante un ejercicio sencillo pero contundente: convocar a los agremiados y presentar públicamente un informe financiero integral del periodo 2021–2026, acompañado de estados bancarios y una auditoría independiente, particularmente respecto del FEASYR.
Y si Gloria de Aquino Martínez afirma contar con pruebas, también existe una responsabilidad: hacerlas públicas o presentarlas ante las autoridades correspondientes.
Porque una denuncia de esta magnitud no puede quedarse en rumores, conversaciones privadas o confrontaciones sindicales.
Aquí hay dinero de trabajadores.
Hay jubilaciones.
Hay aportaciones acumuladas durante años.
Hay familias que esperan esos recursos.
Por eso la pregunta seguirá vigente hasta que existan documentos capaces de responderla:
¿DÓNDE ESTÁN LOS RECURSOS DE LOS TRABAJADORES DEL COBACH?
Que hablen las cuentas.
Que hablen las auditorías.
Y que las autoridades competentes determinen, con pruebas y no con rumores, si existe o no alguna responsabilidad.