12/07/2026
Hoy es un día de profunda gratitud y reflexión. Hace cuatro años, la Junta Directiva me brindó el honor de ser parte de la historia de nuestra querida Facultad de Música de la UNICACH. Este tiempo ha transcurrido como un suspiro y hoy, al concluir este ciclo, le deseo el mayor de los éxitos al nuevo director en la encomienda que mañana inicia.
En primer lugar, agradezco a Dios por guiar siempre mi camino y acompañarme en cada trayecto de vida. Asimismo, a mi hermosa familia, cuyo apoyo incondicional ha sido el motor que fortaleció mi alma y mi corazón en cada momento de este desafío.
Quiero expresar mi sincero reconocimiento a las autoridades universitarias por su respaldo constante y por confiar plenamente en nuestro proyecto de desarrollo institucional. De igual forma, mi gratitud se extiende a todo el equipo que conformó la administración central de nuestra Facultad, así como al personal administrativo y de apoyo académico; su entrega, profesionalismo y compromiso diario fueron la columna vertebral de cada meta alcanzada.
A nuestro valioso personal académico de las licenciaturas en Música, en Jazz y Música Popular, y de la Maestría, así como a los presidentes de academia, líderes e integrantes de los cuerpos colegiados de investigación (CA y GI) y del Plan de Acción Tutorial: gracias por su excelencia y por ser los pilares de la formación de nuestras y nuestros estudiantes.
Ha sido un honor caminar al lado de grandes colegas y directores de diversas unidades académicas, compartiendo proyectos y una sólida amistad. En este trayecto, logramos avanzar significativamente en la construcción y consolidación de la normativa interna en Derechos Humanos, equidad de género y prevención de la violencia, impulsando iniciativas tan valiosas como el Festival por la Paz.
La seguridad y el bienestar también fueron prioridad. Agradezco profundamente a la Unidad Interna de Protección Civil de Campus Música por su compromiso en capacitaciones y simulacros, y a quienes integraron el proyecto P**P para brindar el acompañamiento emocional que nuestra comunidad estudiantil tanto necesitaba. En este rubro, honramos la memoria de quienes nos dejaron, cuyo legado seguirá inspirando nuestras acciones de bienestar universitario.
La internacionalización y la vinculación cultural nos permitieron cumplir grandes sueños, como la histórica visita del compositor de Dragon Ball, logrando dos conciertos memorables: un lleno total en nuestra casa de estudios y una convocatoria histórica de más de 10 mil asistentes en el parque central. Gracias a las instituciones y personas que impulsaron y creyeron en esta iniciativa.
Finalmente, dedico un agradecimiento eterno a la noble Facultad de Música, mi alma mater y mi hogar desde hace 31 años. Sé que el espacio es breve y que faltan muchas personas por nombrar, pero a todas y a todos les agradezco de corazón haberme acompañado en esta hermosa travesía de cuatro años.
¡Gracias por la confianza y por el orgullo de haber servido a nuestra comunidad!
Desmo Martínez