10/02/2026
De una frase que marcó mi vida a un maestro extraordinario
Una Maestra en algún momento dijo:
“NACHO, ERES MUY "INQUIETO", CUANDO SEAS GRANDE NO VAS A SER ALGUIEN EN LA VIDA”.
Esa frase quedó grabada en mi memoria. Durante mucho tiempo resonó en mí, no como un límite, sino como un reto. Hoy, con orgullo y gratitud, puedo decir que me convertí en un MAESTRO EXTRAORDINARIO, porque antes de ser maestro, entendí que hay que empezar por ser buena persona.
Reconozco que no todos los docentes cuentan con las herramientas necesarias para comprender a cada generación. Muchos intentan educar como a ellos les enseñaron, pero la vida cambia constantemente y las exigencias generacionales nos piden estar en preparación continua, con apertura, empatía y amor. Educar hoy no es repetir métodos del pasado, sino evolucionar junto con nuestros alumnos.
Hoy puedo decir que soy un maestro que ama su trabajo, que disfruta profundamente trabajar con niños desde preescolar hasta secundaria. No es una labor fácil, pero la pasión y el amor por mi profesión me permiten afirmar, con humildad y convicción, que soy un maestro extraordinario. Muchas generaciones han pasado por mi camino y cada una me confirma que mi labor va por buen rumbo.
Tuve el honor de participar como tallerista en un foro internacional como lo es el Space Center NASA, en Houston, Texas, una oportunidad que agradezco profundamente. Ahí pude compartir un tema que considero esencial: la neurociencia y la importancia del arte en el desarrollo del cerebro infantil.
El arte no solo es expresión; es una herramienta poderosa para construir el cerebro. A través del arte, los niños fortalecen conexiones neuronales, desarrollan la creatividad, la memoria, la atención, la regulación emocional y el pensamiento crítico. El arte permite que el cerebro crezca de manera integral, sensible y consciente, favoreciendo aprendizajes significativos que acompañan a nuestros niños toda la vida.
Quiero agradecer profundamente a mi Colegio Anglo Castellano, por estos 11 años que me han permitido crecer, formarme y construirme como maestro, pero sobre todo, por reforzar el amor que le tengo a mi profesión.
Gracias a mis compañeras de trabajo, quienes han sido inspiración constante en mi formación, a las que estuvieron y a las que siguen caminando conmigo. Cada una ha dejado huella en mi historia profesional.
Un agradecimiento muy especial a mi directora Maricarmen Nieves, por confiar en mí, por brindarme esta oportunidad y por permitirme ser parte de su historia. Gracias por creer, por impulsar y por abrir caminos.
Un mensaje para mis alumnos
A mis alumnos quiero decirles: Nunca permitan que nadie apague su luz.Los sueños sí se cumplen y nadie puede decirles que no pueden lograrlo. Crean en ustedes, perseveren y luchen por lo que aman.
Si alguna vez dudan, recuerden esto: El profe Nachito lo logró. Aquel niño inquieto se convirtió en un maestro extraordinario.
Gracias a la vida por esta oportunidad, por cada experiencia y por recordarme que educar es un acto de amor que transforma vidas.