14/09/2026
También se aprende en el recreo.
El recreo es un espacio que ningún salón puede reproducir: la vida en comunidad ocurriendo en tiempo real.
Ahí aparecen desacuerdos, alianzas, reglas que negociar, frustraciones, nuevas amistades, límites, decisiones y distintas maneras de resolver lo que pasa con otras y otros.
Por eso, en la Picasso, aunque el juego es libre, el recreo no es un espacio que dejamos simplemente “ocurrir”.
Las maestras y el personal de la escuela estamos presentes para observar, acompañar e intervenir cuando hace falta, pero también para dar espacio, tiempo y materiales que enriquezcan el juego y permitan que niñas y niños ensayen sus propias formas de resolver, acordar, incluir, pedir ayuda y volver a intentar.
Se aprende jugando, y el recreo es uno de los grandes escenarios para hacerlo.