23/08/2017
Colocación de la Primer Piedra
La ceremonia de colocación de la primera piedra del Templo Sede Internacional de la iglesia La Luz del Mundo, se efectuó el día 3 de Julio de 1983, siendo presidido este acto por el Director General de la iglesia, el Apóstol de Jesucristo Dr. Samuel Joaquín Flores.
Esta primera piedra fue representada con un arca hecha de madera de cedro rojo finamente tallada, con 4 anillos de bronce colocados en sus esquinas, por los que atravesaban dos varas pendiendo de ellas el arca, además estaba recubierta de un metal dorado y sobre su cubierta estaban dos figuras que representaban dos querubines. En su interior, fueron guardados documentos y fotografías relativas a la historia de dicha iglesia, los planos del anterior templo (trasladados a la colonia Bethel), la lista de los primeros miembros y de todos los pastores de la iglesia, copias de los planos del actual templo en construcción; gráficas de los Apóstoles Aarón Joaquín González y Samuel Joaquín Flores, cada uno con sus respectivas familias y algunos recuerdos personales.
La edificación del Templo Sede Internacional La Luz del Mundo, tuvo desde su inicio hasta su conclusión, la continua participación voluntaria de miles de sus miembros, los trabajos a realizar eran diversos y había ocupación para todos. Algunas personas de la tercera edad, conscientes de que su edad ya no les permitía realizar trabajos pesados, ocupándose en recolectar los clavos que se encontraban dispersos en la zona de construcción para después enderezarlos con un ma****lo sobre un pedazo de riel. Así hombres y mujeres de todas las edades participaban activamente en la construcción de esta magna obra.
La realización de los trabajos fue todo un espectáculo, era un mar de gente en continuo movimiento; en cualquier parte que había gente trabajando y tratando de hacer el mayor esfuerzo para cooperar en la pronta conclusión de la jornada. La mezcla (cemento, arena y agua) era preparada en las revolvedoras ubicadas en la explanada, de allí era llevada a la zona de los mezanines en una cadena humana, en la que los hombres se subían al hombro botes de lámina que contenian la mezcla para transportarla al lugar de destino y una vez cumplido el propósito, regresaban al punto de inicio, así repetían indefinidamente el ciclo, hasta cumplir con la meta propuesta. Arriba en los mezanines, los maestros albañiles se encargaban de acomodar la mezcla en el lugar que le correspondía y peritos en la construción vigilaban que la labor se realizara en conformidad con las medidas de seguridad.
Días después, este armónico trabajo volvía a repetirse, pero ahora en los colados de las azoteas de los 7 niveles del cuerpo del templo, los colados de las azoteas de los niveles también se realizaron con mano de obra voluntaria, los cuales, formando una auténtica cadena humana, subieron a los andamios dispuestos para tal fin, los varones al tiempo que entonaban cánticos de alabanza a Dios, pasaban de uno a otro los botes que en un ir y venir iban poco a poco logrando la conclusión del trabajo a realizar.
Escenas como esta, se repitieron durante los nueve años que duró la construcción del templo, y al fin, la solidaridad, la hermandad, la unión y la fe, de los miembros de esta comunidad que participaron en la edificación, se impuso a los problemas y contratiempos presentados en el camino.
La obra fue una autentica autoconstrucción, en la que los miembros de la iglesia colaboraron activamente no solo con la mano de obra supervisada por peritos de la misma iglesia, sino con aportaciones económicas voluntarias, mismas que eran depositadas con toda solicitud, con la aspiración de culminar con un proyecto que sirviera para la Gloria de Dios.
El templo se terminó de construir el 1 de agosto de 1992 y se abrió al culto el 9 de agosto del mismo año, en una ceremonia llena de emotividad y sentimiento, pues tanto el Director General de la iglesia, el apóstol Samuel Joaquín Flores, como los miembros de esta comunidad, estaban invadidos de un sentimiento producto de la mezcla de la emoción, la satisfacción y el orgullo, al ver terminado el Templo Sede Internacional de esta Iglesia, que durante mucho tiempo se mantuvo en el ánimo de muchos como un anhelo y un sueño del que muchos, contaban los días que transcurrían para verlo hecho una realidad.
Simbología
El templo Sede Internacional, arquitectónicamente diseñado por el Arq. Leopoldo Fernández Font, contiene simbolismos que impactan a los asistentes, provocando en ellos una sensación única, invitándoles a la introspección y a la oración.
Todos estos aspectos simbólicos, para su mejor apreciación, pueden ser englobados en siete elementos o temas, que integran los principios y conceptos incluidos en el diseño de la estructura del Templo Sede Internacional de la Iglesia La Luz del Mundo. A su vez, estos siete principios compositivos, integran elementos como la aplicación de los números siete y catorce, los cuales en la Biblia son tomados en cuenta como números perfectos y que simbolizan y aluden a la personalidad de Dios como total, pura y perfecta.
Los siete principios compositivos que integran la estructura del templo, son los siguientes:
Eternidad e Infinitud:
Basados en este principio, se buscó que el templo tuviera fachada desde cualquier punto, incluso desde el cielo mismo, ya que desde una vista aérea es posible apreciar las diferentes tonalidades de las azoteas de cada uno de los 7 niveles de la cubierta del templo, los cuales son los mismos colores que adornan los siete niveles en el interior.
Dualidad:
El concepto de la Dualidad, está simbolizado en la geometría de la estructura y en los elementos formales del templo, ya que en el diseño de la cubierta del templo no existen elementos que se repitan. La cubierta está trazada en base a 8 elipses concéntricas que se van desplazando hacia uno de los focos de la misma, el cual se encuentra ubicado al oriente de la planta arquitectónica del templo.
Así también con los cuerpos piramidales que van conformando la cúpula y estos a su vez, están conformados por 14 secciones parabólicas apoyadas en el mismo número de nodos estructurales de acero, lo que genera 7 elementos al norte y 7 al sur en cada uno de los 8 niveles del edificio, siendo todos ellos simétricos y nunca iguales ni en geometría ni en dimensiones.
Perfección:
El edificio está compuesto por 7 cuerpos sobre una base. La base es el primer cuerpo o basamento que está tratado con una textura diferente al resto de la cubierta, los brazos del candelero son los siete niveles superiores.
Paz:
Este concepto, se representa por medio de los vitrales colocados en los plafones horizontales interiores de los 7 niveles que conforman el cuerpo del templo, y los cuales contienen los 7 colores del arco iris rematando en el blanco que se ubica en el nivel mas alto y que es la síntesis de todos.
El vitral del primer nivel es de color índigo o violeta, el del segundo es de color azul, el del tercero es de color verde, el del cuarto es de color amarillo, el del quinto es de color naranja, el del sexto es de color rojo y el del séptimo es de color magenta.
El último nivel será traslúcido a fin de que permita la entrada de la luz cenital, la cual es la suma de todos los colores. Se han dispuesto los colores en un orden ascendente de temperatura, es decir, los colores fríos van abajo y los calientes arriba, simbolizando la ascensión del espíritu humano hasta fundirse en el fuego del Espíritu de Dios.
Otro elemento del edificio que invita a la paz y a la calma es la fachada principal, la cual en el primer faldón (mirando hacia la calle Esteban Alatorre) semejando los brazos extendidos de una madre, que invita a entrar a su regazo.
Verdad:
Este concepto para su aplicación simbólica en el diseño estructural del templo, ha sido representado por medio de la luz.
Las características de su construcción y la disposición de su estructura, convierten al templo en un edificio brillante y luminoso en la mayor parte del día, pues tiene entradas de luz a través de ventanas ubicadas en la unión de los mantos parabólicos de cada nivel, además de los 112 domos que permiten la entrada de luz cenital en las 7 plataformas horizontales que conforman la techumbre del templo, generando una mezcla de luminosidad que convierten al templo en un receptáculo de luz y color.
Protección Divina:
El interior del templo es una cúpula monumental, que provoca en el que la observa, una idea de la dimensión que el hombre ocupa ante la magnificencia y omnipotencia de Dios, una de las cosas que el proyecto logra con éxito, es la transmisión de paz y tranquilidad al momento de estar dentro del recinto.
Esperanza:
Está representada en los volúmenes de la cubierta interior de las parábolas del templo, mismos que al contemplarse, aparecen como un conjunto de nubes en ascensión.
El Candil:
Suspendido a 15 m. del nivel del piso de la nave principal del templo, se encuentra un impresionante candil que aparte de ser un motivo ornamental y simbólico dentro del templo, funciona también como iluminación principal para el área ceremonial. El candelabro tiene una forma estilizada de un candelabro israelita de siete brazos.
El candil, tiene un diámetro de 12 m., tiene un peso de 7 toneladas aproximadamente y está suspendido en el aire por cables de acero. Está conformado por 1,200 barras de acrílico sólido, cada una de 2 pulgadas de diámetro y 1.20 m. de largo; posee también 600 luces internas, las cuales, posibilitan la ejecución de 49 efectos digitales con la luz que se filtra por las barras de acrílico, generando así un efecto similar al producido por la luz cuando viaja a través de una fibra óptica.
Este candelabro, fue fabricado en los talleres de la iglesia, y su montaje y el pulido de las barras de acrílico, fue realizado por jóvenes y señoritas miembros de esta comunidad. La estructura del candil es de acero, forrada en su parte exterior, con láminas de bronce. El diseño del candil es idea original del Arquitecto Joel Silva Orozco y fue inaugurado el día 1 de Agosto de 1992. La luminaria, que pende dentro de la cúpula del majestuoso santuario, es uno de los 11 candelabros existentes como elementos decorativos del templo, siendo los otros los siguientes:
En el piso del espacio que forma el atrio del templo, se encuentran grabados en el mármol, una serie de 7 candelabros, los cuales se ubican a partir de la entrada principal y de allí, se desplazan tres por cada lado, hasta llegar al área en que el templo ya no tiene puertas de acceso al interior. Este diseño aparte de adornar el piso del atrio, fue pensado como una solución para evitar los resbalones de los creyentes en los días lluviosos. El grabado del piso muchas veces pasa desapercibido en las personas que lo miran al nivel del piso, pero en las fotografías aéreas, el diseño se puede apreciar y entender de una mejor manera. En el piso del interior del templo, se encuentra formado otro candelabro, el cual tiene su inicio desde la entrada principal del templo y continúa hasta el área en que inicia la zona ceremonial, concluyendo aquí en un diseño de mármol en colores negro y rojo.
Y por último, la estructura del área ceremonial, que también es una alusión al candelabro de los siete brazos. En esta zona, la forma del candelabro está representada por medio de las escalinatas que elevan el nivel de este sitio por encima del de la congregación, quedando como centro del candelabro, el púlpito principal, desde el cual, preside las ceremonias el Apóstol Samuel Joaquín Flores.
El Símbolo Escultórico:
El enorme y ambicioso proyecto de la construcción del Templo Sede Internacional
La Luz del Mundo incluía también, la colocación de una escultura monumental en la parte más alta de la estructura del templo, que al igual que los otros elementos que componían el edificio, estaría plena de mensajes y simbolismos relativos a la doctrina y pensamientos propios de esta iglesia.
El símbolo escultórico que remata la cúspide del templo, se compone de 4 elementos y cuenta con 28 m. de altura total y 12 toneladas de peso. El material de elaboración de dicho símbolo fue fabricado en bronce y su manufacturación estuvo a cargo del conocido escultor Jorge de la Peña Bernal, quien ha realizado varias esculturas monumentales en varias partes del mundo.