27/05/2026
¿Qué es el útero obesogénico?
El concepto de útero obesogénico se refiere al ambiente intrauterino que, desde la vida fetal, favorece una mayor susceptibilidad a desarrollar obesidad y alteraciones metabólicas más adelante. No es el útero en sí el que “causa” la obesidad, sino las condiciones biológicas y hormonales que rodean al feto durante el embarazo, especialmente cuando la madre presenta obesidad, inflamación crónica, resistencia a la insulina o una alimentación desequilibrada.
1) Exposoma materno
El exposoma materno incluye todos los factores ambientales a los que la madre está expuesta durante el embarazo: dieta, estrés, contaminantes, microbiota, actividad física, sueño, inflamación y metabolismo. Cuando este exposoma es adverso, puede modificar el entorno del feto y programar tejidos como el hígado, el tejido adiposo, el páncreas y el sistema nervioso para que respondan de manera menos eficiente al metabolismo energético. En otras palabras, el útero puede volverse obesogénico cuando el ambiente materno “instruye” al organismo en desarrollo para ahorrar energía, almacenar más grasa y alterar la regulación del apetito.
2) Genoma fetal
El genoma fetal no cambia durante la gestación, pero sí puede expresarse de manera distinta según el ambiente intrauterino. Esto ocurre mediante mecanismos epigenéticos, como la metilación del ADN o los cambios en la regulación génica, que pueden modificar la manera en que ciertos genes relacionados con el metabolismo, la adipogénesis y la señalización hormonal se activan o se silencian. Así, un feto con predisposición genética puede ver amplificado su riesgo si crece en un útero obesogénico, mientras que incluso un feto sin alto riesgo genético puede quedar programado hacia una mayor vulnerabilidad metabólica.
3) Desórdenes genéticos asociados al mexicano
El genoma fetal no cambia durante la gestación, pero sí puede expresarse de manera distinta según el ambiente intrauterino. Esto ocurre mediante mecanismos epigenéticos, como la metilación del ADN o los cambios en la regulación génica, que pueden modificar la manera en que ciertos genes relacionados con el metabolismo, la adipogénesis y la señalización hormonal se activan o se silencian. Así, un feto con predisposición genética puede ver amplificado su riesgo si crece en un útero obesogénico, mientras que incluso un feto con un riesgo genético bajo puede quedar programado para una mayor vulnerabilidad metabólica.
El útero obesogénico es una forma de explicar cómo el ambiente materno durante el embarazo puede dejar una “huella biológica” en el feto, influyendo en su metabolismo, su regulación hormonal y su riesgo futuro de obesidad y de síndrome metabólico. En poblaciones con mayor susceptibilidad genética, como algunas mexicanas y latinoamericanas, ese efecto puede ser aún más importante.