03/01/2024
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PREMIOS ESCOLARES Y CUADROS DE HONOR: UN ERROR A EVITAR
La idea de evitar premios escolares, o cuadros de honor en las escuelas, no es algo exclusivo de Montessori. Desde hace muchos años, muchas escuelas los han visto como algo totalmente antipedagógico y nocivo para el desarrollo.
- LOS NIÑOS NO NACEN "FLOJOS" Y DESMOTIVADOS, SIN GANAS DE APRENDER. LOS HACEMOS ASÍ.
El ser humano no nace flojo, ni desinteresado o desmotivado, nadie tiene esa tendencia innata a no hacer ni aprender nada. De hecho, es todo lo contrario.
Algunos niños se hacen así, como consecuencia de la mala educación de premios y castigos, y métodos no respetuosos de su naturaleza, ritmos, intereses y características individuales. Métodos que no confían en el niño.
Luego queremos corregirlos con más premios y castigos, y lo que conseguimos es la sociedad tal como es: gente sin motivación, sin interés. Entonces creemos que así es el ser humano. pero no, así no es, lo hacemos así. ☹
María Montessori se da cuenta de esto, y dice "Hay que cambiar eso."
Y lo que consigue al eliminar la manipulación artificial de los premios y castigos, al confiar en el niño, en que su naturaleza no se equivoca, al darle libertad de elección y volverlo el protagonista de su propio aprendizaje, al ponerlo en el centro del proceso educativo, es mantener intacto el amor por el aprendizaje y las ganas de trabajar en los niños. Con todo lo que ello implica para el resto de su vida.
- LO QUE HACE FALTA NO SON MÁS PREMIOS Y MÁS CASTIGOS.
Lo que hace falta NO SON PREMIOS ni CASTIGOS, sino métodos escolares respetuosos, congruentes con el desarrollo, naturales, que los niños aprendan como el cerebro aprende y no al revés.
En lugar de métodos artificiales que no funcionan y necesitan de alicientes para que los niños se muevan, y quieran aprender, hay que implementar los métodos correctos con los que no hace falta ningún "extra".
Premiar a los niños es totalmente innecesario. Es como si se le diera comida chatarra a los niños y luego -porque lo necesitan- vitaminas en gomitas. ¿Por qué no mejor darles comida nutritiva, y así evitamos la necesidad de ingerir algo extra para que las cosas funcionen?
Pero, además, los premios terminan por dañar y hasta destruir la motivación interna. Algo que la investigación demuestra: estudios y experimentos indican una y otra vez que esto ocurre.