02/09/2025
MADRE VIVE UN AMARG0 REGRESO A CLAS3S
Libni Tapia
Tepic.- El primer día de clases no es felicidad para todas las niñas y los niños nayaritas, hay infantes que hoy pasaron un desagradable día por la actitud de sus profesores o directivos.
Este es el caso de Max, un pequeño de 6 años de edad quien, de acuerdo a su mamá Erika, fueron víctimas de un acto de discr1m1nación por parte de Francisco García Bañuelos, director de la escuela “Gonzalo Alegría Arredondo”, turno matutino, ubicada en la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio Murrieta, en Tepic.
Max es un niño con distintos diagnósticos, entre ellos autismo grado II no verbal, que fue inscrito a primer grado de primaria, aunque en un inicio fue aceptado en el turno vespertino, su mamá logró cambiarlo al turno de la mañana derivado de sus condiciones médicas especiales, esto con el conocimiento y apoyo de la dirección general de los Sepen y la jefatura de Primarias, que aprobaron dicho cambio y notificaron a la madre, el día 17 de julio del presente año.
A pesar de que la mamá de Max acudió en varias ocasiones a la escuela a inscribir a su hijo, esta siempre se encontraba cerrada. De acuerdo a su versión, asistió entre los días 22 y 29 de agosto sin encontrar a nadie presente, sólo percatándose de que estaban pintando la escuela, pero la puerta principal tenía candado, por lo que decidió documentar mediante fotografías y videos las visitas que realizó para ampararse en caso de que le cuestionaran por qué no inscribió a tiempo a su hijo.
Finalmente, este 01 de septiembre, en el inicio del ciclo escolar, Erika se presentó a la escuela en compañía de su hijo, a las 07:35 de la mañana.
“Me dirigí a quien me dijeron que era el director de la escuela, al que por primera vez pude encontrar en persona, quien de manera déspota y grosera prácticamente nos corrió de la escuela a mí y a mi hijo, no dio muestra alguna de empatía por su condición y me atrevo a decir que hizo un gesto de desdén y desgano hacia el niño”, relató Erika.
A pesar de que la mamá de Max le entregó la copia de la notificación donde se autorizaba el cambio de turno por la Jefatura de Primaria, no la quiso recibir, argumentando que no tenía validez.
Erika considera que “el director buscó todas las trabas administrativas necesarias desde que supo la condición del niño”, además denunció que en su manera de dirigirse a ella y a Max, denota su ignorancia sobre el abordaje de la condición del espectro autista, “pues yo quería que ese primer acercamiento a la nueva escuela fuera una experiencia positiva y no una donde el director lo rechaza corriéndonos, en donde mi hijo vio como los demás niños se quedaban adentro y nosotros fuimos los únicos que nos pidieron que nos fuéramos”.
La mamá acudió a la dirección de los Sepen, donde fue atendida por personal de la Jefatura de Primarias, ahí expuso su caso y afirmó que fue escuchada con empatía. La propuesta que le hicieron fue cambiar a su hijo a otra escuela que cuenta con USAER, con lo que se dijo agradecida.
No obstante, la madre de Max no desea que otro alumno vuelva a pasar por lo mismo que su hijo. “Tiene que haber un cambio, porque no es posible que un director de primaria no sepa absolutamente nada sobre cómo abordar a un niño con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Si algo mostró esa persona, es su falta de empatía, humanidad y conocimiento.
La solución no sólo es cambiar al niño de escuela, la solución es que nunca más un niño nayarita, independientemente de su condición, sea discriminado”.
“Max cursó exitosamente Preescolar en una escuela inclusiva, donde pudo convivir con otros niños y adquirir habilidades que no tenía hace 3 años. Está demostrado por la Ciencia que la inclusión de los niños TEA en escuelas regulares mejora su pronóstico cognitivo”, concluyó su mamá.