09/02/2014
“PALABRAS DE AGRADECIMIENTO”.
El día 5 de febrero del presente año he dejado de ser director del C.B.T.a No. 70 de Tepalcatepec, Mich., quiero agradecer a los padres de familia que nos acompañaron de tantas maneras posibles, padres que se acercaron a trabajar en diversos proyectos, otros que nos hicieron saber que estaban y podríamos contar con ellos, otros que aportaron sugerencias, ideas y críticas. Y a la gran mayoría silenciosa que aportó su confianza en el proyecto y que siempre supimos que estaban allí.
A mi equipo de trabajo palabras especiales merecen, quiero decirles que están en el corazón de la escuela durante todo el día: Paula, Esther, Ricardo, Raquel, Leobardo, Leonor, Griselda, Ma. Teresa y Bertha Alicia. En rigor han hecho de manera excelente su tarea, el verdadero alcance de sus capacidades y potencialidades se nota en nuestra institución.
¿Y todo esto para qué?, para ustedes, los alumnos. Todo esto cobra sentido al cerrarse en función de objetivos institucionales pensados para los alumnos que son, fundamentalmente, personas. Personas a las que queremos orientarlas brindándoles una oportunidad de calidad académica para que estén a la altura de las circunstancias. Que aprecien esta oportunidad donde el conocimiento es valorado y hasta transmitido con pasión.
Esto es así por el valor que realmente tiene el conocimiento, no un valor pragmático, instrumental, útil, no, nos referimos al valor del conocimiento en cuanto potenciador de nuestra dignidad, de nuestra humanidad. Conocer, nos hace mejores personas, más libres, nos libera de la ignorancia, de la soberbia, de los prejuicios y nos ayuda a comprender al otro.
Estamos convencidos de que educar implica también integración, contención y
respetuoso acompañamiento, por ello hemos tratado de estar con ustedes en distintos momentos. Seguramente, en ese camino, hemos cometido errores u omisiones que hayan afectado a algunos, errores que forman parte de nuestra imperfección y de los cuales todos debemos aprender.
Todos hemos vivido el tiempo transcurrido con intensidad, desde un lado quisimos
enseñar lo mejor y de la mejor manera, acompañar bien, justa y equilibradamente.
Desde el otro lado, el de ustedes, seguro que han descubierto un mundo de posibilidades, han experimentado el despegue del pensamiento y de las emociones, el saber que el mundo está en sus manos, que las utopías son la realidad de mañana, que el futuro es un hoy en el que estamos actuando y que nos queda una eternidad para cambiar lo malo, para mejorarnos cada día y hacer un mañana mejor. Si no sintieron esto ¡cuidado!, están desperdiciando el mayor de los tesoros que la edad les regala. Busquen en sus corazones esos sueños, allí están, no permitan que los manipulen quitándoles la esencia del hombre, lo que da sentido a la vida: el deseo del cambio y la esperanza de que éste es posible.
Los que se equivocaron o no supieron encontrar el camino, a no desanimar. Sigan
buscando y desde la humildad reconozcan los errores, sólo así encontrarán y se
convertirán en sabios, pero aprovechen porque este tiempo que están caminando es sólo un instante.
El tiempo jóvenes es el de ustedes, el de adentro, desde ahí busquen su esencia y
desplieguen las alas de la dignidad. Háganse cada día mejores personas, siendo
responsables, respetuosos, solidarios y humildes.
Muchas gracias por darme esta oportunidad!!
El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes. CICERÓN.
MVZ. Aníbal Fernando Díaz Munguía.