29/04/2026
𝐂𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐚𝐭𝐥𝐚𝐧 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐧𝐢𝐜𝐚𝐥.
Mañana soleada que, con el paso de las horas y la cercanía del mediodía, se fue tornando más calurosa, hecho que no fue impedimento para caminar entre las calles del pueblo, ubicando ciertos puntos que previamente ya teníamos identificados y de los cuales se compartió un poco de la historia que hasta ahora se sabe. Además de estos espacios, gratos momentos se presentaron, como el avistamiento de una pareja de pájaro carpintero mexicano en el lugar menos pensado, razón que nos hizo dialogar acerca de cómo es que transitamos por nuestras comunidades, en la mayoría de ocasiones absortos de infinidad de cosas que traemos en la mente, lo cual hace que perdamos la posibilidad de contemplar y reconocer la diversidad de vidas con las que estamos interactuando. Ahora ya sabemos cómo podemos identificar a un pájaro carpintero mexicano no sólo por el ruido que hace, sino por su peculiar forma de volar por los aires.
Siguiendo con el sendero planeado, el canto del huitlacoche armonizaba los pasos que dábamos a orillas del río real, cuerpo de agua que atraviesa a la comunidad de Coatlan, y del cual existen grandes recuerdos, así nos los expresó Perla Xochitl.
Recorrimos cerca de 2 kilómetros, bien pudimos hacerlo en media hora, pero cada vez que nos deteníamos nos llevábamos varios minutos en conversar sobre lo que a nuestros ojos se postraba, flores, plantas, arboles, aves, en fin, sorprendidas y sorprendidos quedamos de lo visto y aprendido, principalmente como lo mencionó Karina “jamás me imaginé que aquí en donde vivo hubiera esto.” Llegamos a NECOC concluyendo por esta ocasión con la caminata por la memoria territorial. Estando ya ahí, se compartieron unos tamales de rajas y de dulce, amenizando la conversación en la que se intercambiaron impresiones y propuestas de quienes asistimos.
El principal motivo de organizar la caminata fue darle seguimiento al trabajo que se viene realizando de la mano con el colectivo Biodiversidad Texcoco , en donde nos hemos trazado contribuir al reconocimiento del lugar en el que vivimos a partir de involucrarnos en el cuidado y preservación de los espacios que resguardan la memoria del pueblo, una memoria que se narra desde la voz de sus diversos habitantes.
Agradecemos a Karina, Karla, Citlalli, Ernesto y Rubén por sumarse y compartir sus apreciaciones acerca de la caminata por la memoria territorial, y por supuesto a Laura y Miguel por el acompañamiento que están haciendo desde que iniciamos con los trabajos, los cuales se ven fortalecidos gracias a sus conocimientos y experiencia en la materia.