28/06/2026
Hoy las artes marciales despiden a un gran maestro, cuya vida estuvo dedicada a la enseñanza, la disciplina y la formación de generaciones de artistas marciales.
El Hanshi Bernardo Guillermo Hoffner Long deja un legado que trasciende más de seis décadas de entrega al Karate-Do estilo Sh*to Ryu, así como una profunda dedicación al estudio y difusión de diversas disciplinas del Budo japonés.
Su ejemplo, sus enseñanzas y su espíritu permanecerán vivos en cada dojo y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y aprender de él.
Su trayectoria fue extraordinaria. En 1968, durante la celebración del Primer Campeonato Mundial de Karate-Do en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, el maestro Soji Nishio solicitó un asistente con conocimientos de Judo para realizar una demostración de Aikido.
El Sensei Guillermo Hoffner fue elegido para esa responsabilidad, convirtiéndose así en el primer practicante y posteriormente en el primer cinturón negro de Aikido en México.
A lo largo de su vida estudió y practicó más de diecisiete disciplinas relacionadas con el combate, la defensa personal y el manejo de armas tradicionales japonesas, siempre impulsado por un profundo deseo de aprendizaje y perfeccionamiento.
Más allá de las artes marciales, destacó como deportista de alto rendimiento.
Participó en los Juegos Olímpicos de México 1968, mantuvo durante dieciocho años el récord mexicano de salto triple y compartió tres récords mundiales con otros atletas.
Su vida también estuvo marcada por una inagotable pasión por el conocimiento.
Fue arquitecto, ingeniero, pintor, filatelista, fotógrafo, estudioso del juego de mesa Go (Igo) y monje Zen budista.
Vivió durante treinta y nueve años junto al maestro Ejo Takata, siguiendo una vida de disciplina, sencillez y servicio.
Nunca buscó el lujo ni la acumulación de riquezas; privilegió siempre la excelencia, el esfuerzo personal y el apoyo mutuo con sus alumnos, evitando lucrar con grados, certificaciones o ceremonias.
Como muchos grandes budokas, conoció y practicó distintas artes marciales, entre ellas el Taekwondo.
Sin embargo, consideraba que su camino y afinidad estaban principalmente en las disciplinas tradicionales japonesas, una apreciación personal que formó parte de su propia búsqueda marcial y filosófica.
Hoy despedimos a un hombre cuya vida fue ejemplo de disciplina, humildad, perseverancia y entrega.
Expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos, alumnos y a toda la comunidad marcial.
Que encuentren fortaleza y consuelo en el extraordinario legado que deja a las generaciones presentes y futuras.
Hanshi Bernardo Guillermo Hoffner Long ha pasado a la Vida Eterna.
Descanse en paz.